Periodista vivió un año sin dinero

Periodista Greta Taubert
El consumismo es cada vez mayor y la periodista alemana Greta Taubert lo sabe. Por ello, decidió comer, vestirse y beber sin gastar un euro durante 12 meses. En este periodo hizo truque con faldas, cavó la tierra para plantar coles y papas, y hasta recorrió en auto stop más de 1.700 km para pasar las vacaciones en una vivienda de okupas en Barcelona.

Periodista Greta Taubert

El consumismo es cada vez mayor y la periodista alemana Greta Taubert lo sabe. Por ello, decidió comer, vestirse y beber sin gastar un euro durante 12 meses. En este periodo hizo truque con faldas, cavó la tierra para plantar coles y papas, y hasta recorrió en auto stop más de 1.700 km para pasar las vacaciones en una vivienda de okupas en Barcelona.

Tras doce meses de abstinencia, lo primero que compró fue medias y productos de higiene. Estos últimos solía fabricarlos en casa:“Llegué incluso a elaborar yo misma el champú”.
“Pero empezaba a parecerme al hombre de Neandertal. Y las personas que me conocen decían: ‘¡Ahora sí que has llegado demasiado lejos’!”, cuenta riendo. “Nuestro sistema económico se basa en la perspectiva de un crecimiento infinito pero nuestro mundo ecológico es limitado“, escribió. “El mantra del más, más, más no nos va a llevar muy lejos”, reflexiona.
LIBRO
Esta experiencia trajo como resultado el libro “¡Apocalipsis ahora!”, que narra su vida lejos de la sociedad de consumo.
Esta aventura comenzó un domingo por la tarde, en casa de su abuela, viendo un mantel de hule estampado con tartas de manzana, dulce de queso, galletas, canapés, café, azúcar. “‘Y cuando dije quiero leche, mi abuela colocó en la mesa leche con sabor a chocolate, a plátano, a vainilla y a fresa”, recuerda Greta.
Greta Taubert asegura que la crisis en Europa ha provocado una toma de conciencia de los límites del modelo económico actual. “Creo que la gente comprendió que no se ha solucionado nada con los planes de rescate y ni con el Mecanismo Europeo de Estabilidad”, sentencia.
En Alemania, en 2012, casi siete millones de toneladas de alimentos aterrizaron en la basura, o sea un promedio de 81,6 kilos por persona.
En su año de vida alternativa, Greta probó también los inodoros secos, que no utilizan agua y reciclan los excrementos.
“Hoy en día intento integrar en mi vida cotidiana lo que he aprendido durante este año pero estoy contenta de no vivir tan radicalmente”, concluye.
Con información de AFP

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