Las claves de la Evomanía

Por Sebastián Ochoa
Evo Morales votandoLA PAZ.- Hoy Bolivia elige a su presidente, que muy probablemente continuará siendo Evo Morales hasta 2020. Todas las encuestas lo dan por ganador seguro, con un porcentaje que rondaría el 55 por ciento. Unos 40 puntos más abajo quedaría su eterno contendiente, el empresario cementero Samuel Doria Medina. La clave para el inminente triunfo del Movimiento Al Socialismo (MAS) reside en una exitosa política económica, que sitúa a Bolivia a la cabeza del crecimiento del Producto Bruto Interno en América latina.

Ayer, el mercado Rodríguez, en el barrio paceño de San Pedro, era una marea de compradores, vendedores de frutas, verduras y legumbres. Todos aprovechaban para abastecerse porque hoy la mayoría de los comercios estarán cerrados, en parte por causa del Auto de Buen Gobierno, que obliga a la ciudadanía a portarse bien, o al menos a no beber ni hacer fiestas hasta esta noche.
Entre las mujeres que atendían sus puestos y quienes compraban había un solo tema de charla. “Yo le voy al Evo, con él todos tienen trabajo y hay plata en la calle”, comentaba una doña. “Yo voy a votar al cementero, hay que equilibrar el poder”, decía otra señora. Aunque sincero, el debate político no tuvo la vehemencia de años anteriores. Quizá porque ahora ya todos saben –o creen saber– el nombre de quien seguirá gobernando Bolivia.
“Votaré por el Evo, no tanto porque me guste el MAS, sino porque los partidos de oposición no tienen ni una propuesta ni un proyecto. Si usted los escucha, notará que a lo sumo proponen hacer algunos retoques a los programas que el gobierno ya está desarrollando”, consideró Marcelo Trigo, que salió a comprar y a pasear un rato a su perro.
Morales saldría primero. Segundo quedaría Doria Medina, de Unidad Demócrata (UD), con el 14 por ciento; tercero Jorge “Tuto” Quiroga, del Partido Democrático Cristiano (PDC), con el 8 por ciento; cuarto Juan Del Granado, del Movimiento Sin Miedo (MSM), con el 4 por ciento; y quinto el indígena Mojeño Fernando Vargas Mosúa, del Partido Verde, con el 1 por ciento.
Doria Medina y Tuto Quiroga representan a los partidos neoliberales que gobernaron durante los ’90. Elección tras elección, reciclan sus partidos con nuevos nombres y estrategias de marketing, pero cada vez tienen menos influencia en el mundo de la política y los negocios. Doria Medina fue ministro en el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, del casi difunto Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). El Goni, como le dicen hasta quienes lo aborrecen, está exiliado en Miami desde 2003, acusado de promover la muerte de más de 70 personas durante la llamada Guerra del Gas que acabó con su gobierno. Quiroga, por su parte, fue vicepresidente del ex dictador Hugo Banzer durante su único gobierno democrático entre 1997 y 2001. También le siguió en la presidencia entre 2001 y 2002.
De todos modos, muchos de los antiguos militantes del MNR y de Acción Democrática Nacionalista (ADN), el partido de Banzer, últimamente se sumaron al MAS para garantizarle mayor y mejor control territorial al presidente Morales. Desde que el MAS se hizo cargo de Bolivia, en 2006, no hubo un año en que las cuentas dieran un número negativo. Nunca el país había vivido un crecimiento ininterrumpido durante tantos años, que este año sería del 5,2 por ciento, según estimaciones del FMI.
“La segunda gestión de gobierno de Evo Morales (2009-2014) es reflejo del ascenso de una nueva estructura de poder, que tiene como epicentro una alianza y articulación entre sectores agroindustriales del oriente boliviano, sectores petroleros y sectores emergentes que usan el enraizamiento étnico como un dispositivo de movilización política”, indicó la socióloga cochabambina Sarela Paz, que desde hace 25 años trabaja con las organizaciones sociales que llevaron a Morales al poder.
“Las acusaciones producidas por el discurso político oficial, amparado en luchas como Derecha versus Proceso de cambio, Oligarquías tradicionales vs. Pueblo emergente, Socialismo vs. Capitalismo, resultan a la luz de un análisis de economía política no solo precarias, sino hipócritas ante el proceso de desarrollo del capitalismo del siglo XXI que está viviendo Bolivia. El MAS es su principal impulsor, por las características de legitimación que logró construir al amalgamar, en el pasado, posiciones progresistas de sectores urbanos con demandas indígenas. Una amalgama que produjo sismos en la estructura tradicional de poder”, dijo Paz a Página/12.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) indicó que dará los primeros resultados esta noche, a partir de las 21 de Argentina.
Más de 6.300.000 bolivianas y bolivianos acuden hoy a las urnas en éste y en otros 33 países. Argentina, con 121.000 electores, es donde más gente votará afuera de su territorio. Le sigue España, con 74.000 votantes.
Aunque ya nadie puede hacer campaña, en las redes sociales cientos de personas desde perfiles falsos siguen agitando para que se vote a tal o cual. La veda electoral incluye una veda de alcohol desde el viernes pasado, que pone en riesgo la libertad de quienes quieren entretener sus hígados y no pueden hacerlo. Con amargura, alguien sobrio contra su voluntad subió su cartel a la red: “Deberíamos ir a votar borrachos. Ya vimos lo que pasa cuando vamos sanos”.
Texto tomado de pagina12.com.ar

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