Un desorden llamado transporte

POR ELVI PAREDES

Elvi Paredes Acostumbrados ya al parasitismo, los llamados “dirigentes sindicales choferiles” han engordado sus cuentas y construido un imperio, que ahora han extendido hacia la partidocracia, en busca de otro pedazo de pastel.

Acostumbrados ya a la DOLCE VITA ellos, “los dirigentes sindicales choferiles” quieren ampliar su margen de acumulación originaria de capital, en base de los impuestos que pagamos los pendejos contribuyentes de la mal llamada clase media, cada día más hacia abajo que hacia el medio.

Esos parásitos del sindicalismo choferil, beneficiados durante décadas de los diferentes gobiernos, han recibido decenas de miles de millones de pesos en exoneraciones, guaguas y carros regalados, prestamos que nunca han pagado, o pagado cuando les da su real gana, a cambio de respaldos políticos/electorales, y de no realizar actos vandálicos.

Esos parásitos empresariales del transporte, auto titulados dirigentes del sindicalismo choferil, explotan cada día a miles de verdaderos choferes, que se levantan a diario, en busca del pan de sus familias.

Hombres trabajadores, muchos de ellos pagando un alquiler diario, miles de ellos pagando cientos de pesos de “impuestos”, cobrados cada cuanta esquina de las calles de nuestras ciudades.

Esos parásitos/empresarios del transporte que se llaman  así mismo, representantes de los obreros del volante, cobran cada día, miles de pesos, y lo peor es que también, le  quitan el vehículo a todo aquel chofer que no pague su cuota correspondiente al financiamiento realizado, sin importar que ellos tan poco la paguen al banco.

Esos parásitos seudodirigentes choferiles, han sabido nadar y guardar la ropa en cada ocasión, en cada cambio de gobierno.

Cuando olfatean la posibilidad de un nuevo inquilino en la Casa de Gobierno, los parásitos del sindicalismo choferil, negocian y “amarran”  la continuación de sus prebendas.

Hay incluso algunos de esos parásitos, que han sido apresados con cargos de asesinatos, otros acusados de incendiar autobuses donde han muerto ciudadanos inocentes, y otros involucrados en enfrentamientos que han dejado como consecuencia, muertes y heridos. Ni uno solo ha cumplido una condena o respondido por esos hechos. ¿ESO NO ES IMPUNIDAD? Uno de esos se creó su propio movimiento rebelde con la figura del CHE, que vergüenza.  

Hace unos días, comentaba un chofer que compro el derecho a uso de una ruta o una franja como ellos le llaman, por la suma de 400 mil pesos, y decía el joven chofer, que hay franjas que cuestan hasta un millón de pesos.

Y me pregunto, quien fiscaliza esos recursos? O mejor, no se supone que el Estado Dominicano es el dueño de las vías públicas?

Cuál es la entidad pública que tiene la responsabilidad de administrar, supervisar y fiscalizar a los tutumpotes del sindicalismo choferil?

Porque tienen que ser esos parásitos/empresarios del transporte los que reciban un impuesto por el uso de nuestras vías públicas?

Pero esa gente, si así se le puede llamar, con todos los recursos recibidos, no son capaces de comprar los terrenos necesarios para establecer paradas decentes, y no continuar ocupando las calles, aceras, contenes, avenidas, arrabalizando y adueñándose de las áreas verdes, como es el caso del Kilometro 9 de la Autopista Duarte, donde los señores Juan Hubieres y Antonio Marte se han adueñado de casi toda el área verde.

Y me pregunto. ¿Hasta cuándo tendremos que soportar los ciudadanos dominicanos este atropello, estos abusos, este burdo robo y mal uso de nuestros impuestos?

Quien les dio la autoridad a estos abusadores y anarquistas para adueñarse de las áreas verdes, de los espacios públicos, de imponer su caos y su desorden en la República Dominicana.

Y QUIEN SE ATREVE A PONER EL ORDEN AHÍ?

Compartir:
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •