Empresarios y haitianos

Por Manuel Hernández Villeta/A Pleno Sol

Manuel Hernandez VilletaEs positivo que se encauce por la vía diplomática, la crisis de las relaciones entre la República Dominicana y Haití. Hay un choque de nacionalismo encendido entre las partes, y cuando eso ocurre, si no hay cabeza fría, corre la sangre.

Vía diplomática es posible mejorar las relaciones bilaterales, el intercambio económico, el paso legal por la frontera, la asistencia médica y la seguridad de  ciudadanos que tienen sus papeles en orden.

Sin embargo, lo difícil de estos encuentros diplomáticos será encontrar una solución a los ilegales haitianos residentes en República Dominicana. La crisis no es por problemas económicos, ni cruce legal de la frontera, es por los ilegales.

Lo primero que tiene que estar claro en cualquier acuerdo diplomático y de Estado es que la soberanía dominicana no está en venta, no está expuesta a que la adquiera el mejor postor.

Los Estados Unidos, Francia y las Naciones Europeas tienen la idea de que la soberanía de un país pequeño como la República Dominicana, no vale  nada, que puede ser zarandeada y mancillada de acuerdo con sus apetencias.

La crisis que sufre Haití fue creada por las grandes potencias. Fueron esas naciones, desde la etapa colonial, que saquearon su territorio, y llevaron a cabo una política de exterminio. Hoy, siguen dirigiendo el destino haitiano, y se niegan a  que ese país viva en libertad y se logre desarrollar.

La solución más fácil que tiene a la mano, es que la crisis haitiana caiga sobre los hombros de la República Dominicana. Eso es inaceptable. También rechazamos cualquier intento de mezclar a las dos Repúblicas, separadas por razones históricas de mucho peso.

El problema de los ilegales hay que solucionarlo de acuerdo con la ley. No se puede estar ofrendando la nacionalidad dominicana a todos los ilegales que no reúnen requisitos legales para estar aquí. A ellos les queda el camino de legalidad, en caso de cualificar, o ser deportados.

Ahora, vamos a ser realistas, el problema de los ilegales haitianos se soluciona en un par de semanas, si hay una férrea acción de Estado. Los responsables directos de la ilegalidad son los grandes empresarios, los de la construcción, los de zona franca, los agro-industriales y los del sector turístico.

En esos renglones comerciales e industriales trabajan miles de haitianos en condición de ilegales, y sus patronos los prefieren a los dominicanos porque les pagan un salario de miseria, no están asimilados por coberturas de seguridad social, planes de cesantía, de pensiones, ni reconocimiento como obrero de pleno derecho.

Si a los empresarios se les obliga a que dejen de contratar a ilegales haitianos, se dará un paso certero para ir solucionando este problema. Por desgracia, parece que los empresarios de este país son intocables.

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