febrero 25, 2018

No jueguen con candela…..

Por Alberto Quezada

Alberto QuezadaYa entramos en  la cuenta regresiva. Estamos a menos de un año para que el país asista a un nuevo certamen electoral que, según las habladurías callejeras y politiqueras, se perfila como uno de los más intenso y complejo de la historia política electoral dominicana de los últimos tiempos.

Sin embargo, actuamos como si nada pasara en las organizaciones políticas que terciarán en la contienda electoral  del año próximo mientras que, en el Gobierno,  parecería que han tomado  cápsulas para dormir.

Observando ese comportamiento hay que decir que los  actores y protagonistas que están llamados a ser  garantes  del sistema democrático, al parecer no se están dando cuenta  que esa conducta  es sumamente peligrosa.

No es posible que  faltando tan poco tiempo para las  elecciones nacionales,  el presidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario Márquez, haya declarado a los medios de comunicación de masas  las dificultades financieras por la que atraviesa esa  entidad oficial y ningún sector haya  dicho algo.

¿Cómo entender que en  un evento en el que serán escogidos más  de 4 mil representantes y servidores del Estado, a menos de 12 meses de la celebración de las elecciones, no se haya explicado las causas que han generado esas  dificultades financieras denunciadas por la JCE.

No basta con decir, como lo hizo de manera escueta el activo y cordial ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, en una declaración a los medios de comunicación de que el dinero de ese organismo comicial está  garantizado para montar el certamen venidero.

Se necesita más que eso, los días van pasando y cada vez más lo que se escucha y observa es sumamente inquietante.  Los suplidores que ofrecen servicios a esa institución están al “grito”; y desde hace unos meses no se paga la  publicidad y han tenido que despedir parte del personal por falta de dinero.

Además, retraso en algunos trabajos operativos propios de organismo; reclamos de algunas organizaciones políticas alegando  retrasos en formalizar su reconocimiento y otras cosas que no terminan de resolverse, provocando ese malestar que estamos señalando.

Si se quiere paz pública y preservación de este costoso sistema democrático que nos gastamos, no juguemos con este tipo de comportamiento. Despejemos todo tipo de suspicacia y cuidemos la “mentada” democracia como hace tiempo le llamara don Juan Bosch.

Que fluyan los recursos económicos para la Junta Central Electoral y suelten  el “caramelito” de las contradicciones a lo interno del Partido de la Liberación Dominicana entre reeleccionistas y antireleccionistas. No jueguen con candela.

El autor es periodista y magíster en Derecho y Relaciones Internacionales. Residente en Santo Domingo (Quezada.alberto218@gmail.com

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