Propuesta solución erosión y daños del Arroyito (2)

pescadores
Producción acuícola con jaulas en el mar Caribe

Por Rafael Matos Féliz

Quedamos y aún seguimos a la espera de las acciones que disminuirían o eliminarían las vulnerabilidades y riesgos de los ciudadanos que son afectados con los desastres de las escorrentías del Arroyito. Sin embargo, la realidad hoy es totalmente diferente a la que observamos en aquella ocasión (2012).

En el 2017, con las tormentas Irma y María y con las lluvias de temporada, de nuevo los arroyos Palomino, Arroyito y Turnino, volvieron a salir por sus fueros y trajeron sus desastres al municipio de Barahona. Ahora Palomino arrasó con una parte de Come-callao, Turnino azotó con mayor fuerza y se mantuvo dentro de las casas de la Cañada de Papoy por más de 3 meses y Arroyito, ¡Ah el Arroyito!, acabó hasta con “la mamá de los tomates”, como decimos los dominicanos.

En Come-callao, Palomino no cruzó por debajo del puente de la carretera Barahona-Azua, a la altura de la entrada del Aeropuerto María Montez, sino que siguió en línea recta y recorrió la antigua carretera que hoy es la principal vía del sector y a su paso, además de llevarse la vía, se llevó numerosas viviendas. Un poco más aguas arriba, también dejó los aproches del puente que va hacia Cabral, cerca del cruce, casi en “el aire”; lo que presagia que en otros eventos, probablemente se vaya ese puente.

Con Arroyito, los desastres se multiplicaron; especialmente por el cauce que baja hacia CEAJURI, al Banco de Reservas y por la UASD-Barahona. No se vio una “gota de agua” por el cauce que iba hacia la carretera de La Guázara a la altura del local del Colegio Médico. Lo que se conoció fue que “alguien o algunos”, con algún tipo de poder y con antelación, bloquearon o taparon en su mismo nacimiento, el cauce del drenaje que va hacia esa zona y ello provocó que “todas las aguas del Arroyito” se fueran por el cauce que quedó abierto, que es precisamente el de mayor impacto social y económico.

Como es de suponerse, el caudal multiplicado del Arroyito por el drenaje abierto, bajó con fuerza y se llevó zonas de Los Guandules, erosionó la calle frente a CEAJURI, desbarató la entrada de la alcantarilla frente al BanReservas y se bifurcó. Un lado, como siempre fue hacia la UASD-Barahona, el otro hacia el barrio Palmarito y zonas aledañas. Algunos residentes del lugar colocaron sacos con arena para impedir su curso hacia el barrio y ello determinó que todas las aguas se fueran hacia la zona universitaria.

Esas aguas inundaron zonas nunca antes afectadas y a la recién terminada “avenida de circunvalación interna”, le toco sufrir las inconsecuencias de las improvisaciones que se llevan a cabo en este paisaje llamado Republica Dominicana. Como esa “avenida” se hizo a la brigandina, solo para beneficiar a Odebrecht, no a Barahona; no se tomaron en cuenta, ningunos de los elementos básicos para una intervención infraestructural, que son, las determinantes históricas: ¿qué ha pasado antes en la zona intervenida? Las determinantes sociales: ¿Cuáles aportes pueden ofrecer los lugareños con relación a la intervención? Las determinantes económicas: ¿Cuál es el costo? ¿Vale la pena su costo versus los beneficios?, entre otros elementos.

Todo eso trajo como consecuencias, áreas inundadas por casi dos meses, que la “nueva avenida” fuera arrastrada en muchas estaciones, que el paso normal para la UASD fuera interrumpido por varias semanas y los drenajes “construidos” para llevar las aguas al mar, no captaran cinco gotas de agua. Dichas aguas fueron todas a inundar el Parque Litoral María Montez. Poco después, se “reconstruyó” la zona dañada.

Pero hay otros datos a investigar y que son tan importantes como los señalados. ¿Quién cerró el otro drenaje del Arroyito?, ¿Por qué lo hizo?, ¿Quién lo autorizó?, ¿Se piensa que las fuerzas y acciones de la naturaleza no volverán todo hacia su posición anterior?

Para cerrar con broches de oro esas sinrazones, se observa que en la zona por donde bajaba el drenaje cerrado (al frente del Colegio Médico), alguien está limpiando el área, y ahora parece un gran solar. ¿Es para lotificar? ¿Es un nuevo barrio que se va hacer ahí? No lo sabemos; es posible que más adelante sepamos la verdad.

Por el Desarrollo Sostenible

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