VIDEO: Conozca la historia de Cheo, el “dariísta”

El dariísta
VIDEO: Conozca la historia de Cheo, el “dariísta”

Por Genris García

SANTO DOMINGO ESTE.– Cheo es un joven de armas a tomar, que no baraja pleitos, de ahí que su cuerpo muestre las huellas de sus peleas callejeras que lo han llevado tantas veces al hospital Darío Contreras, que ya los médicos lo bautizaron como “dariísta”.

Son tan frecuentes sus riñas que en ocasiones sus heridas no han cicatrizado cuando vuelve por otra cura.

Su pecho, espalda y brazos muestran las cicatrices de los campos de batallas en los que se ha batidos y al parecer llevado las de perder.

Vive en Campo Lindo, de La Caleta, un poblado de Boca Chica, pero es una ficha conocida en las salas de urgencias del Darío Contreras.

La última vez lo recibió la doctora Montes de Oca, quien le habló con la ternura de una madre y le rogó que se retirara de las peleas.

Su brazo derecho no ha curado y ya volvió con otro machetazo, pero esta vez en la cabeza.

Su nombre es Elizander López, y tiene 25 años de edad, aunque parece tener mucho más, como si cada pelea lo envejeciera.

En el ambiente en que se desenvuelve es conocido como Cheo.

Su cuerpo a medio desnudar muestra los surcos de las batallas callejeras.

Una persona que lo ha visto varias veces en el Darío Contreras dijo que al parecer cada vez que en Campo Lindo se pierde una estocada o un machetazo va a tener a la mal trecha anatomía de Cheo.

La doctora Montes de Oca le insiste en que se retire de la calle, pero él responde con una sonrisa y promete ir por la venganza.

No le hace caso y promete volver al Darío Contreras en cuatro días.

Por momento su rostro se torna pálido como los que terminan en la morgue, pero a Cheo nada lo atormenta.

De tantos ser tocado por el hierro y el acero parece ser inmune al dolor.

Se mostró parco en sus palabras, aunque la sangre derramada no le borró su sonrisa cuando habló con vigilanteinformativo.com en la sala de emergencia del hospital traumatológico.

Se mostraba manso, aunque quería evitar salir en cámara.

Su hermana no parecía tan alegre como él y tenía rostro de preocupación.

Luego de la cura, lo vimos salir con un su cabeza cubierta por un abrigo que ocultaba sus heridas, y volvía al campo de batalla, quien sabes hasta cuándo porque prometía ir por la venganza.

Compartir:
  • 8
  •  
  • 2
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •