Martes, 27 Junio 2017

Por Luis D. Santamaria/ Mi observatorio*

luis santamaria articulo
Qué bueno que para bien del país y nuestra sociedad la capacidad de defensa de las llamadas bocinas del gobierno ha ido perdiendo credibilidad y  por más estrategias de opinión que utilizan para confundir al pueblo  no logran convencer a nadie.

Se le ha hecho sumamente difícil por no decir imposible defender a los corruptos como está sucediendo con un médico, tránsfuga de la política que de  buena a primera se ha enganchado a articulista de opinión queriendo hacerse el gracioso defendiendo lo indefendible.

Me refiero al doctor Humberto Salazar, si ese mismo tránsfuga  reformista que ha emprendido un peregrinar imposible de defender a los corruptos incursionando en los medios de comunicación para proyectar su indecente aberración.

Este señor no escatima el menor esfuerzo  por hacer el  odioso papel de tumba polvo pretendiendo hacerse el gracioso a los ojos de quienes gobiernan echando a un lado la dignidad si es que la tiene ya que fue echado como un cualquiera de las funciones que desempeñaba en el gobierno.

La dignidad es lo último que debe perder una persona que se respete y al parecer esto es lo que le ha sucedido al señor Humberto Salazar que lamentablemente de buena a primera  se ha convertido en una gallareta del gobierno sin  ser gobiernista.

En estos días ha salido a meter la cuchara como todo un gallito de pelea  defendiendo al ministro de la Presidencia de las acusaciones que le hiciera el presidente del Frente Agropecuario del Partido Revolucionario Mayoritario, ingeniero agrónomo Leonardo Faña.

Un hombre que no lo quieren en el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) del que decía ser miembro y mucho menos en al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en el que siempre ha tratado de cobijarse sin que lo quieran en ese litoral político.

Ahora, lo que trata este vividor con esta estrategia de defensa a los imputados por pueblo como corruptos sin lugar a dudas tiene como finalidad ver si  desde el gobierno lo toman en cuenta para algún  carguito, ya que fue botado por el presidente Danilo Medina  como un  perro de la administración pública.

Este señor si se respetara dejará du “lambonismo” en los medios de comunicación y se dedicara más en lleno  a su labor como  médico que le podría dejar más que la labor de limpia saco que penosamente realiza en la actual coyuntura política.

*El autor es periodista. Reside en Monte Plata