Alianzas y victoria

Por Manuel Hernández Villeta/A Pleno Sol

Manuel Hernández VilletaEl bi-partidismo  es una realidad en la República Dominicana. Lo impone la reelección, y la fragilidad del sistema partidario. No hay instituciones fuertes, sino grupos que tienen representación electoral, y luego invernan.

No se da el bi-partidismo de dos partidos, sino de dos grupos. El Partido de la Liberación Dominicana amplía su espectro político, ahora con la coalición con el Partido Revolucionario Dominicano, mientras que el nuevo Partido Revolucionario Mayoritario trata de encabezar a  la oposición.

Visto a la luz de hoy, da la impresión de que habrá dos grupos que se disputarán la victoria electoral. Las negociaciones entre ambos sectores serán determinantes para ganar en la primera ronda electoral.

Claro se ve que si hay una segunda ronda, el triunfo se dará por la simple mayoría, sin contar con nuevos aliados, porque todos ya estarán comprometidos. Una segunda ronda electoral, si se analiza el panorama ahora mismo, no sería necesaria.

Para las elecciones congresuales y municipales  se tendrá que hacer ejercicio de  pinzas de diestro cirujano con los acuerdos partidistas. Al PRD, los oficialistas le podrían garantizar todo lo que sacaron en las pasadas elecciones generales.

Ganador de las pasadas elecciones, con Danilo Medina al frente, todo hace indicar que el PLD y sus fuerzas aliadas deberán imponerse ahora con facilidad. ¿Cuáles son los enemigos y puntos contradictorios que tendrá que vencer el PLD?

Son varios. Enemigos coyunturales que pueden aglutinar fuerzas, pero que con inteligencia pueden ser derrotados. El PLD y su gobierno deberán  tomar medidas  con el crecimiento desmedido del alto costo de la vida, de la inseguridad, de los problemas de asistencia sanitaria, con la ausencia del sistema de seguridad y con las necesidades comunitarias.

El sostenido aumento en los precios de la canasta básica familiar obliga al gobierno desde ahora a tomar medidas salvadoras, porque ese es su principal enemigo a vencer. Será un punto de discordia y asomo de protestas callejeras que se mantengan los alimentos a precios inalcanzables, mientras que los salarios son exiguos y restringidos.

Tiene que haber una línea oficial, una voluntad del gobierno hacia los organismos de seguridad, para detener la violencia. Las medidas de corte social son la mejor prevención contra el crimen organizado, cuando falla, entonces la  autoridad tiene que sentar las bases de la disciplina. Hay que bajar el alto grado de delincuencia que tiene la sociedad dominicana en estos momentos.

Como ven, el bloque gubernamental no tiene enemigos a la vista que le puedan hacer mella, y sus únicos puntos desfavorables que debe controlar, devienen del volcán y la ebullición social que están a punto de explosionar. Hay que esperar a ver como Danilo,  como buen capitán, sortea los escollos que encontrará en su camino a puerto ganador.

Compartir:
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •