Cañeros cumplen un mes de amarga vigilia próximo al Palacio Nacional

Por Genris García

Andre Sobe con 81 años de edadSANTO DOMINGO.– Un mes cumplieron este miércoles los trabajadores cañeros de vigilia en las inmediaciones del Palacio Nacional sudando la gota gorda en espera de un decreto presidencial asignándole la pensión que se ganaron con el sudor de sus frentes en los campos de caña del Consejo Estatal del Azúcar (CEA) al que dedicaron casi todas sus vidas.

Este miércoles cerca de 30 hombres y mujeres de la comunidad de Palmarejo, del Distrito Nacional, con los sobres de pagos como constancias de que laboraron en la industria azucarera dominicana llegaron poco después de las 8:00 de la mañana y allí permanecieron bajo un inclemente sol hasta cerca del mediodía.

Aunque crecieron, trabajaron y envejecieron bajo el sol, ya su piel está cansada y algunos usaron sombrillas para cubrirse en su espera de una mísera pensión de alrededor de 5,000.00 pesos que no acaba de llegar.

Napo Joseph, llegó al país en 1978 y desde que se bajó del camión que lo trajo de Haití se internó en los campos de caña hasta que cerró la industria del dulce.

Aquí estaba sosteniendo un palo en el que sujetaba cada sobre y cada recibo del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) en el que consta cada descuento que le hicieron para cuando ya no tuviera fuerza para trabajar.

Al otro extremo del pequeño grupo que se ubicó en la explanada de la avenida México con Doctor Delgado estaba Andre Sobe, con 81 años de edad. En el bastón que lo ayuda a sostenerse de pies sostiene la constancia de sus años de labores que comenzó en 1957, en la flor de su juventud.

Sobe no sólo picó caña, en República Dominicana, aquí formó familia y tuvo cinco descendientes cuatro hembras y un varón, su mujer murió hace años. Hoy está enfermo y no tiene con qué comprar  los medicamentos que necesita para prolongar sus días.

Andre Sobe, es uno de los miles de haitianos que llegaron a República Dominicana a trabajar en el CEA que lo amontonó en barracas sin más documentación que un carnet provisional dónde registraban un nombre y la edad que decían.

Como él, son millares los que corren el riego de ser echado del país cuando venza el plazo para acogerse al Plan de Regulación de Extranjeros, ya que no ha podido reunir todos los papeles que les exigen las autoridades dominicanas, ya que muchos dependen de su país de origen que tampoco les da facilidades.

Rosa Boyer, una jovencita hija de dos braceros haitianos dice que todos los días en las oficinas de la Unión de Trabajadores Cañeros de los Bateyes (UTC) reciben hombres y mujeres que no han podido regular su estatus en el país por las dificultades para conseguir los papeles.

La jovencita pide a las autoridades buscar una solución a la situación migratoria de estos trabajadores, ya que no podrán cumplir con las exigencias oficiales.

Los trabajadores de la caña agrupados en la UTC demandan 2,254 pensiones que solicitaron al IDSS enviar al ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo para su aprobación. 

Es una miseria que demandan, -asegura Jesús Núñez- ya que RD$5,117 no les alcanza para cubrir las necesidades básicas.

Jesús Núñez, secretario general de la Unión de Trabajadores Cañeros de los Bateyes (UTC), reveló que 4 mil 50 ya fueron pensionados mediantes dos decretos emitidos por Leonel Fernández y Danilo Medina marcados con los números 245-12 y 666. Sin embargo, 6 mil obreros siguen esperando otro decreto especial con las pensiones de los restantes.

Los cañeros se cansaron de entregar cartas en el Palacio Nacional, ahora simplemente hacen una parada de cuatro horas en la ruta a la Casa de Gobierno confiado en que el presidente Danilo Medina, Montalvo, o cualquiera de los funcionarios con poder lo vea y se sensibilice ante sus pedidos y le devuelvan el bienestar acumulado en tantos años de trabajo.

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