Por Ramón Colombo/FOGARATE

Si no abren el debate interno con las nuevas ideas. Si no propician el desarrollo de nuevos liderazgos. Si no practican un ejercicio político verdaderamente popular. Si no definen, cada quien, por su lado, un nuevo proyecto de país basado en lo factible. Si no abandonan el miedo a exponer su ideología. Si no son capaces de hacer trascender su pensamiento a la comprensión de los obreros, campesinos, mujeres, jóvenes y viejos. Si no aclaran los evidentes errores de sus gobiernos, entonces que el 20 de mayo recojan lo poco que les queda y que, cada quien, por su lado, ocupe su espacio en el olvido… (Usted sabe a quiénes me refiero).