Empresarios y divisiones

Por Manuel Hernández Vilelta/A Pleno Sol 

Manuel Hernández VileltaLos empresarios tienen nueva directiva. Parecería que están descubriendo problemas puntales nacionales, en los cuales ellos son protagonistas de primera página. Hablan de que los partidos políticos tienen que mantener su unidad interna, y se olvidan de la comida y los salarios.

Las desavenencias en los partidos políticos son propias de su ejercicio. Son frentes de masas, donde hay luchas, enfrentamientos y búsqueda de objetivos que están sectorizados. Un líder por encima de los dirigentes medios y altos, es lo que da unidad a los partidos.

En ese frente de masas, hace falta un unificador de los sentimientos que ponga a los militantes a luchar por un solo objetivo. Siempre hay el temor a las divisiones, sobre todo donde se juega el poder político.

Los empresarios siempre quieren jugar a la política partidista, pero sin levantar banderillas, sino dirigiendo la fiesta desde el palco. Cuando hace unos años había divisiones en los partidos políticos, buscaban a su mediador favorito y trataban de que en los camerinos todo quedara arreglado.

Cuando se unieron a los representantes de la llamada sociedad civil, dieron paso a la creación de un Tribunal Electoral, y los mediadores fueron sepultados. Si hay divisiones en los partidos políticos, su solución no es problema de fe, ni de mediación, sino de ley.

Debe ser el tribunal competente el que emita su veredicto, y las partes, si es justo lo deben acatar sin mayores miramientos. Quieren ahora jugar a mediadores, cuando el Mediador se retira al descanso.

El principal papel de los empresarios debe ser lograr la estabilidad social. Propiciar que se dé una rebaja en los precios de los comestibles de primera necesidad. La mayoría de las veces los productos suben por la especulación y el agiotismo, por lo que una acción decidida de la cúpula empresarial podría solucionar este problema.

Las autoridades están de manos atadas, porque hace muchos años fue eliminado el Control de Precios. Un organismo que era necesario, pero que tenía que ser saneado profundamente, por la corruptela de sus inspectores y funcionarios.

Si los precios flotan a la oferta y la demanda, y es el mercado que decide su valor, son los empresarios los que están en primera línea para que haya control en las ventas y las compras. Comida barata para el pueblo hecha una realidad, sin ser un slogan propagandístico del gobierno.

Los empresarios también tienen en su agenda, como punto principal, la revisión de los salarios. Mejorar el sueldo quincenal o mensual de casi la totalidad de los empleos nacionales. Ya lo ven, tienen mucho trabajo los empresarios para ocuparse de divisiones partidistas que a ellos no les debe quitar el sueño.

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