El Gordo Oviedo se hizo “presente” en un rinconcito de la Zona Colonial

El Gordo Oviedo se hizo “presente” en un rinconcito de la Zona Colonial

Por Genris García/Imágenes: Tony Matías

SANTO DOMINGO, RD. – El Gordo Oviedo, quién la madrugada del viernes 4 de septiembre 2020, inició su viaje hacia la eternidad, se hizo presente la mañana de este sábado en un rinconcito de la Zona Colonial dónde disfrutó tantos momentos especiales de su intensa vida que se prolongó por 75 años.

Allí estaba José Ernesto Oviedo Landestoy con esa sonrisa permanente y su pelo cano ´posado sobre su frente, aunque sus viejos camaradas no parecían sonreír ante su inevitable partida o la ocultaban bajo las mascarillas a que obliga la pandemia.

Como tantas veces, sus amigos acudieron al parquecito de “Los Pellerano” ubicado en la antigua ciudad primada, allá, donde inicia la calle Isabel La Católica, ante la convocatoria  para rendir homenaje a uno de los hombres de la izquierda dominicana que más sabía de política internacional y era un bohemio que recitaba poemas y cantabas canciones de contenidos social.

En esta ocasión sus amigos no trajeron vinos, ni whisky, ni ron, ni cervezas, ni picaderas, ni bocadillos, como de costumbre, para la celebración del gordo cumpleaños que se extendía por horas en aquel lugar.

Esta vez, llegaron con flores en las manos que depositaron en el tronco de unos de los árboles que tantas confecciones guarda en sus cortezas y raíces brotadas.

Aunque el covid-19 manda a estar distanciados, muchos se juntaron más de la cuenta para intercambiar tantas anécdotas vividas con el más gordo de la izquierda dominicana.

El encuentro fue variopinto, porque en el corazón de El Gordo Oviedo cabían todos, desde la izquierda más radical hasta la moderada.

Allí estaban los que, junto a él, compartieron amores y desamores, los que lo amaron y hasta los que lo odiaron por algunas diferencias que fueron cediendo con el paso de los años.

Los que enfrentó en los debates de los pasillos de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en los años de la Guerra Fría.

También los que recorrieron parte del mundo que El Gordo conocía al dedillo, aunque no cruzara sus fronteras.

Estaban sus viejos camaradas con quienes compartió bajo la bandera verde y negra del 14 de Junio, la roja de la Línea Roja, la azul, de la Unión Patriótica Antimperialista (UPA), los verde y negro del Partido de los Trabajadores Dominicanos (PTD) y de la morada del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), todos los espacios que recorrió El Gordo Oviedo en sus andanzas por una patria liberada y progresista.

También los de otras banderías políticas y filosóficas con quienes El Gordo compartió sus sueños e inquietudes.

Entre los presentes se encontraban Cayetano Rodríguez, Carmen Mazara, Luis Felipe Rosa, Margarita Marmolejos, Cucuyo Báez, Antonio Florián (Peñita), Francisco Luciano, Orlando y Elisa Gonzalez, Guadalupe Valdez, Onofre Rojas, Faruk Castillo, Brunilda Amaral, Rafael (Fafa) Taveras y Chino Bujosa.

También asistió al acto el Secretario Político de la Embajada de China en República Dominicana, Zhang Buxin, entre oros viejos amigos y camaradas.

Olga Luciano y Soraya, sus dos compañeras de vida, estaban allí, junto a Dilia Virginia uno de sus dos retoños nacidos de su relación con Olga. José Carlos no estuvo presente.

Olga tomó la palabra franqueada de Dilia Virginia y Soraya para expresar que El Gordo Oviedo vivió su vida intensamente, que fue libre como el viento, alegre, irreverente, amigo de sus amigos, y extremadamente solidario. De José Carlos, me dijeron que estaba ausentes por encontrarse fuera del país.

Las tres mujeres que más amaron a Oviedo Landestoy sostenían capullos de flores blancas que batía el viento y que al final dejaron, con un susurro entre los labios, a los pies de aquel árbol.

Olga, expresó que por motivo de la pandemia no querían hacer un acto extenso y solo buscaban recordarlo y dejarle flores en uno de los lugares donde tanto disfrutó el estar vivo.

Dijo que, bajo la sombra de aquel árbol, El Gordo celebró muchas peñas dónde se hablaba de todo y por supuesto, sus cumpleaños.

Luego habló Rafael (Fafa) Taveras, quien dijo que El Gordo Oviedo tenía una conducta que no era característica de la izquierda en el sentido de su apertura.

“Él era incomparable en el sentido humano del trato”, subrayó.

De inmediato pasó a contar algunas de sus anécdotas al lado de aquel hombre inmenso con el que –dijo- viajó a Brasil y pasó un fin de semana en el desierto, dónde se reunieron con Kadafi (Muamar Muhamad Abu-minyar el Gadafi), líder de Libia, de quien dijo era muy amigo de El Gordo.

Destacó que El Gordo Oviedo nunca fue un sectario y servía de referencia para el movimiento de izquierda “y una muestra es que, a pesar de las recomendaciones de que no nos juntemos por la pandemia, mire como aquí nos encontramos los amigos de él para dar un testimonio… con nuestra presencia”

Los amigos se fueron por aquellas callejuelas centenarias con un gran vacío, porque allí no volverán a ver a El Gordo Oviedo, porque, aunque hombre como él no mueren con la muerte física, ya que siempre serán recordado.

José Ernesto Oviedo Landestoy, nació el 20 de marzo de 1947 y murió la madrugada del 4 de septiembre 2020, a causa de múltiples problemas de salud, entre ellas insuficiencia cardiaca.

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