Gramática política

Abinader y la economía

Por Rafael Peralta Romero/Voces y ecos

La Junta Central Electoral ha aprobado el cambio de nombre al que se denominara Partido de los Trabajadores Dominicanos para que en lo adelante sea llamado Fuerza del Pueblo. Esta organización pasa a tener como principal dirigente al doctor Leonel Fernández, expresidente de la República, renunciante del PLD.

Con la batahola de las elecciones primarias del 6 de octubre, que Fernández no acepta haber sido derrotado por el candidato del Gobierno, emergió una agrupación denominada La Fuerza del Pueblo cuyas siglas LFP coinciden con las del lema “Leonel Fernández Presidente”. Este hecho representa un buen aporte a la definición del caudillismo.

Esa modalidad de dirección política conlleva que cada movimiento gira en torno a una persona -el caudillo- que llega a creer que está por encima de todo y de todos. La historia dominicana cuenta con ejemplos muy evidentes de este tipo de dirigentes, casi todos constituidos en tiranos, algunos de ellos sacados del poder por la gracia del plomo.

Los medios de comunicación habían incurrido en vacilaciones al momento de citar el partido de Fernández, pues tanto escribieron con el artículo en mayúscula -La” Fuerza del Pueblo- como en minúscula: “la Fuerza…”. No es común que el artículo sea parte del nombre de una institución, aunque se coloque delante del mismo.

Escribimos, por ejemplo, la Organización de Estados Americanos, la Universidad Autónoma de Santo Domingo, el Partido Revolucionario Moderno…Pero las letras iniciales de los artículos “la” y “el” no se afilian a las siglas de esas entidades. La “L” de Leonel entraba con fórceps en el nombre La Fuerza del Pueblo.

El pasado miércoles 18, la prensa informó que el Pleno de la Junta Central Electoral (JCE) aprobó la noche anterior el cambio de nombre del Partido de los Trabajadores Dominicanos (PTD) a la Fuerza del Pueblo. La decisión resta la contribución al caudillismo evidenciada con las siglas LFP, las cuales denotan que el líder y el partido son lo mismo.

Fuerza del Pueblo entra en el reducido grupo de organizaciones políticas que no han incorporado el sustantivo “partido” a su nombre, como son los casos de Alianza País, Alianza por la Democracia y Dominicanos por el Cambio. Para muchos otros, la palabra Partido (con mayúscula) es parte de su nombre y de sus siglas: PRM, PLD, PRSC, PRSD…

Los caudillos del pasado derivaron de sus apellidos la calificación de sus seguidores: santanistas, baecistas, jimenistas, trujillistas. Excepción fueron los de Horacio Vásquez; horacistas. Los adeptos de los caudillos actuales se identifican a partir del nombre de pila: danilistas, hipolitistas, leonelistas. Pero Fuerza del Pueblo se queda sin la L de Leonel.

rafaelperaltar@gmail.com

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