La nueva JCE

Manuel Hernández Villeta
El barrilito congresual

Por Manuel Hernández Villeta/A Pleno Sol

La conformación de la nueva Junta Central Electoral será una obligación del litoral partidista. Debe darse un consenso entre todos los sectores nacionales para escoger al presidente y los otros cuatro miembros y suplementes del organismo de elecciones.

La selección ser mediante escuchar opiniones a todos los sectores. Que expresen su punto de miras es positivo. Desde luego, los que determinarán a los miembros serán los partidos mayoritarios, la sociedad civil y la iglesia católica.

Pero entre todos debe haber un consenso sobre el perfil que debe tener un candidato a ser miembro y sobre todo a presidir a la JCE. No se puede olvidar a los suplentes, porque éstos pueden jugar un papel más que simbólico.

Se han dado ocasiones con crisis política donde un miembro titular presenta renuncia, para dar paso al suplente, que corresponde a otro litoral partidista, y de esa forma alterar el equilibrio de ese poder.

La sociedad civil trata de llevar la voz cantante dentro de la selección de la nueva JCE. Dice que es apartidista, sin banderías, sin simpatías y sin compromisos. Difícil de creer, de hecho, los diversos estamentos de la sociedad civil son partidistas sin partido.

No quieren ensuciarse los zapatos al pasar por el fango que califican de pestilente de los grupos sociales. No forman partido, pero a sus miembros seleccionados los van colocando en los diferentes partidos políticos, como una forma de controlar el juego.

Es imposible en la República Dominicana de hoy encontrar a un hombre o mujer sin posición social, ni simpatías partidistas, aunque sean encubiertas. Es sobre esos aspirantes que se tendrá que buscar a cinco.

Lo ideal es que los aspirantes sean responsables, tengan una hoja de servicio de entrega al país, que sus compromisos o puntos de miras no los cieguen al momento de tomar decisiones. Ese perfil es difícil, pero no imposible.

Si debe ser por consenso que se escoja a los jueces y sus suplentes. No puede ser la posición férrea de un partido dominante, ni los aspavientos de la sociedad civil. Equilibrios, para que haya una Junta que pueda hacer su trabajo.

Si hay consenso y diálogo se hará la mejor selección. El pueblo tiene confianza de que la nueva JCE se objetiva, imparcial y responsable. Su compromiso es garantizar elecciones democráticas en el 2020. ¡AY!, sea me acabó la tinta.

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