La tercera guerra mundial

Manuel Hernández Villeta
La coyuntura del silencio

Por Manuel Hernández Villeta/ A Pleno Sol

Entramos comenzando el  año 2020 en medio de la sangre, la muerte y el luto. La confrontación  es la regla de hoy. La humanidad vive sometida a la violencia, y el espectro de la guerra abre su boca con sabor a pólvora.

En todos los rincones del mundo se está imponiendo la intolerancia, el atropello de los más poderosos, la lucha sin cuartel por alcanzar dominios imperiales. Se habla de la tercera guerra mundial, mientras se agudiza el conflicto entre los Estados Unidos e Irán.

Las guerras mundiales no ocurrieron por choques de personalidades, sino por tratar de dividir el mundo en áreas de dominios económicos. Pasó con la primera  y la segunda, y de seguro que lo económico será el detonante detrás de la tercera.

Si revisamos todas las grandes guerras de la humanidad, veremos que su catapulta son las riquezas o predominio de la fe. Por cuestiones religiosas han muerto millones de personas, se ha contaminado  el planeta y se  sepultó a los débiles bajo las botas o sandalias del más poderoso.

La lucha entre Irán y los Estados Unidos puede llevar al mundo a una tercera guerra mundial, en caso de que no se imponga un alto en el camino de los enfrentamientos. Las guerras de hoy tienen un componente político y militar. Regularmente, lo política está por encima de lo bélico.

En base a esa ecuación, se torna difícil, pero no imposible, que esta crisis termine en una conflagración mundial. La política de Donald Trumph le obliga a depender de decisiones de aliados, como los europeos, y de otras potencias que reclaman su pedazo en la geopolítica.

China, Rusia, la Comunidad Europea, y su lucha por posiciones económicas, impide que se dé una tercera guerra mundial, ambientada por la pugna de los norteamericanos y la tierra de los ayatolas. Los norteamericanos no se lo pueden jugar todo a una carta, sin contar con el respaldo de sus tradicionales aliados de Europa.

Sometidos a una crisis económica, y al asedio de millones de refugiados, los países europeos están tratando de mantener su unidad y sobrevivir.

Para ellos una guerra que no busca ni desean, seria de exterminio. Ahora  mismo no están apoyando a los norteamericanos, y por el contrario están retirando parte de sus tropas del medio oriente.

La posición de China y Rusia impide una mayor ampliación belicista de los Estados Unidos. Pasar la línea roja de los límites de  las áreas de influencia de las grandes potencias, si podría llevar a un choque irremediable. Los intereses económicos llevaran al mundo a la tercera guerra mundial, Pero esta no es la hora.

Los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán seguirán por tiempo indefinido, pero en pequeña escala,  sin caminar a una guerra total de exterminio. Todavía hay vías de entendimiento para que las grandes potencias se dividan el mundo y amplíen sus zonas de influencia, sin tener que ir a una guerra de aniquilación  para toda la humanidad. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

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