Los chinos y sus relaciones

Manuel Hernández Villeta
Funcionarios en acción

Por Manuel Hernández Villeta/ A Pleno sol

Como país libre e independiente, la República Dominicana puede establecer relaciones diplomáticas y comerciales con cualquier nación  del mundo. Los Estados Unidos dicen que están sumamente preocupados por el intercambio entre China y dominicana.  Ese es su problema.

Fue un paso trascendental que se establecieran relaciones diplomáticas  con la República Popular de China. Por años, los gobiernos dominicanos evadieron el tema con China, debido a las presiones norteamericanas, y los sinsabores  de la guerra fría.

El poder de los Estados Unidos en la vida política y económica dominicana no se puede ocultar. Ha sido de hierro. Nadie puede olvidar que en el siglo 20 fuimos invadidos en dos ocasiones por tropas norteamericanas. También los norteamericanos llevaron al poder a los dictadores de esa centuria.

Desde la llegada de los españoles, la lucha de los nativos fue férrea para mantener su libertad.  Posteriormente los dominicanos, han sido incansables y verticales  para mantener la libertad y la independencia. El 27 de Febrero de 1844  se proclamó la independencia de Haití y posteriormente se  tomaron las armas en la Restauración, contra las tropas españolas.

La independencia dominicana no ha sido un regalo de ninguna potencia. Se ha ganado con sudor, sangre y muertes. Toca a los gobiernos fijar posiciones claras sobre los alcances de nuestra soberanía. El pueblo dominicano está claro de cuáles son sus derechos y los ha defendido a como dé lugar. De ahí que rechazamos cualquier injerencia que busque minimizar nuestro libre albedrío.

Pero para  ser claros, el Caribe es parte de la zona de estrategia y seguridad de los Estados Unidos.

Despectivamente muchos dicen que América Latina  es su patio trasero y pueden hacer lo que les venga en gana. No estamos de acuerdo. Nadie puede dictar normas de conducta a pueblos libres y soberanos.

Hay que seguir profundizando las relaciones con China. Rechazar las presiones de funcionarios y legisladores norteamericanos. Los intercambios dominicanos tienen que llegar a todas las naciones del mundo. No nos podemos encerrar, por temor al regaño del imperio.

La guerra económica entre los Estados Unidos y China no es competencia de los dominicanos. Nuestra lucha es para sobrevivir con la tecnología del siglo 21. Que siga el intercambio comercial con China, y hagamos valer nuestros derechos soberanos a tener relaciones con todos los países del mundo. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

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