Ni una más

Ni una más

Por Danilo Cruz Pichardo

El 65% de las butacas de las aulas universitarias son ocupadas por damas, dato que revela la capacidad de superación de las mujeres -sobre todo en las últimas décadas- y su deseo de aportar al desarrollo de su país desde las diferentes áreas del conocimiento científico.

Lamentablemente estamos en una sociedad de valores machistas muy arraigados, asumidos como normales inclusive por la mayoría de las propias mujeres, a pesar de que el numeral 4 del Art. 39 de la Constitución de la República establece igualdad de género.

No se trata, sin embargo, de simple igualdad de género ante la ley, es practicarla en los hechos. Y corresponde al Estado garantizar ese cumplimiento, acabando con la resistente inequidad que se observa desde los diferentes poderes públicos, pues cuando contamos los puestos de dirección en los estamentos estatales hay una enorme diferencia entre hombre y mujer.

El ejercicio es muy simple: ¿Cuál es el número de ministros y de ministras? ¿Cuantos legisladores hay y cuántas son las legisladoras? ¿Cuántos son los jueces y cuántas son las juezas? ¿Los alcaldes y alcaldesas? No hay forma de justificar esas estadísticas en plena sociedad del conocimiento, pues se trata de números propios del primitivismo, en el que se imponía la fuerza física.

Hay discriminación y falta de valoración del talento de las féminas en la ocupación de cargos públicos. Se ha hecho una norma, de manera particular en el sector público, que muchas asistentes y secretarias dominan mucho mejor los asuntos administrativos que los incumbentes, los cuales regularmente fueron premiados por decretos basados en méritos políticos partidarios.

Por encima de esa irritante discriminación el Estado Dominicano es el principal responsable de los feminicidios que a diario se registran en el país, al no disponer de políticas eficaces de protección a la mujer desde la Procuraduría General de la República.

Entiéndase, sobre todo, políticas de carácter preventivas, pues los maltratos físicos hacia la mujer no se enfrentan con persecución, es con prevención. ¿Qué hace la Procuraduría para evitar que maten a nuestras muchachas? ¿Cuál es la inversión que hace el Ministerio Público en materia de prevención? Los recursos públicos se consumen en politiquería y desaparecen mediante un interminable festival de actos de corrupción que conjuntamente a la inseguridad ciudadana y a los feminicidios copan los espacios de los medios informativos.

Los feminicidios se pueden reducir a su mínima expresión, si el Estado hace la inversión requerida en la problemática y focalizado en la prevención. Y en el marco de un conjunto de medidas habría que incluir campañas de educación en todos los medios de comunicación social, con el fin de concienciar a la población. Esas campañas deberían de involucrar a las iglesias, a las universidades y a otras entidades.

Enhorabuena el licenciado Manuel Jiménez, cantante y compositor dominicano de prestigio internacional, acaba de hacer un invaluable aporte a la igualdad de género y a la no violencia contra la mujer, al lanzar la canción “Ni una más”.

“Este pesado mal envejecido/Esta vergüenza humana de golpear/Ni una más, ni un llanto/Ni un gemido/Ya Eva no está para aguantar”, dice una estrofa de la nueva canción del también candidato a alcalde por el municipio Santo Domingo Este, compositor de Derroche y de otros éxitos musicales de alcance mundial. Ojalá y todos escuchen la canción “Ni una más”. Y que en lo adelante no se mate una sola mujer.

danilocruzpichardo@gmail.com

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