Quisiera poder hacerlo

Quisiera poder hacerlo

Por Guarionex Concepción

Me gustaría mucho poder contar con los elementos que me permitiera defender la posición de la joven ministro de la Juventud, Kimberly Taveras, pero no tengo argumentos para ello.

Entiendo que una persona que instale un excelente negocio de bienes raíces de venta de autos, así como otro de igual naturaleza y logre vender grandes edificios, vastas extensiones de terrenos o varios Lamborgini, Porches o Ferrari y bienes parecidos, puede hacer varios millones en corto tiempo. Lo mismo un profesional de la construcción, en el sector privado.

Creemos que un empleado que gane como el Gobernador del Banco Central u otro con el sueldo de la Superintendencia de Bancos, puede ser millonario en cuestión de meses, en el sector público. No sé si hay empleados del Estado que ganen más. No manejo esas astronómicas cifras ni esas nóminas.

Me gustaría que Kimberly pueda demostrar que ella ganó todos los millones que declaró bajo juramento en la Cámara de Cuentas. Puede ser que sí, que haya hecho negocios en buena lid que le reportado esos beneficios. Magnífico. Pero como alcaldesa de La Guáyiga, dudo lo lograra. Habría que ver cuantos sueldos de alcalde en esa localidad produzcan 70 millones de pesos en los años que ocupó ese puesto.

Lamentable que se ponga en tela de juicio la declaración jurada de bienes de esta joven y que haya causado tanto revuelo el vendaval de millones que ha desfilado por la célebre Cámara de Cuentas de la República Dominicana en el último mes.

Resulta un gran estímulo para la superación de nuestra juventud, que observa como son de fabulosos los frutos de servir al gobierno y al pueblo en los puestos públicos. Eso debe motivar a los jóvenes a optar por un puesto electivo y tratar de ser síndico, diputado o senador y hasta regidor. Hasta el 16 de agosto pasado no había ni un solo legislador que no fuera multimillonario o millonario.

Creo que para el estudio de los negocios y los frutos del emprendedurismo, resultaría un magnifico aporte nutrir a los aspirantes a futuros cargos legislativos con los datos que resultaren de las actividades en esas áreas desarrolladas por tan exitosos servidores públicos.

Sobre todo, sería bueno hacer un desglose de los adendum a los sueldos, con estudios profundos que expliquen el tipo de levadura que utiliza una persona que convierta un sueldo de legislador en tres mil millones de pesos al cabo de pocos años.

Se impone la creación, o puesta en ejecución, si existen, de mecanismos que pongan fin a las extremas facilidades de multiplicar, como peces y panes, los dineros en manos de estos prestidigitadores modernos.

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