Voto de policías y militares

Claudio A. Caamaño Vélez
¿Y ese será el árbitro?

Por Claudio Caamaño Vélez

“Siendo el derecho al voto un derecho fundamental, contemplado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, resulta inconcebible que sectores de nuestra población sean privados del mismo, dándoles una condición infrahumana. En este sentido nos comprometemos a promover y apoyar la anulación del impedimento al derecho al voto de policías y militares.

Somos uno de los cuatro países de América donde aún se comete esa violación. ¿Cómo pretender que nuestras Fuerzas Armadas y Policía Nacional van a proteger una democracia de la cual no son parte, una democracia que les excluye y les margina?

Debemos dejar atrás aquella época en que policías y militares eran cuerpos de represión al servicio de tiranías y gobiernos arbitrarios, y abrir la puerta a una era donde nuestros cuerpos armados sean los defensores del orden, de la paz, y de los derechos fundamentales de nuestro pueblo”.

Este es un extracto del documento de presentación de nuestra candidatura a diputado, y encierra otro de nuestros irrenunciables compromisos.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece en su artículo 21 que “toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos”.

De su lado, el artículo 25 del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos establece que “todos los ciudadanos gozarán (…) de los siguientes derechos y oportunidades: (…) b) Votar y ser elegidos en elecciones periódicas, auténticas, realizadas por sufragio universal e igual y por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores;

Así mismo el referido pacto, plantea en su artículo 2, que “cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a respetar y a garantizar a todos los individuos (…) los derechos reconocidos en el presente Pacto, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social”.

Este pacto fue debidamente ratificado por el Estado Dominicano el 4 de enero de 1978, siendo vinculante para la República Dominicana, de cumplimiento obligatorio.

Estamos ante una grave violación a los derechos humanos de policías y militares, y un claro incumplimiento del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos.

La Constitución Dominicana ha sido modificada cuatro veces después de la entrada en vigor de ese pacto, y en ninguna de esas los políticos tuvieron la decencia de eliminar esa aberración.

Los jueces votan, los fiscales votan, los miembros de Junta Central Electoral votan, entonces… ¿Por qué no votan policías y militares? Al parecer es más fácil negarles ese derecho y seguirles pisoteando, que reconocerles ese derecho y mejorarles sus condiciones. Pero eso debe cambiar ya. Me comprometo con eso.

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