Hambre y estadísticas

Por Manuel Hernández Villeta/A Pleno Sol

manuel hernandez villeta articuloLos organismos internacionales en ocasiones son abusadores. Hablan de la miseria dominicana, de los muchos que viven en la indigencia, de la falta de controles y de la anarquía de la vida pública. Pero ocultan verdades.

La principal verdad es que son los organismos internacionales, no importa sus siglas, los responsables de los cuadros de miseria y de la mala distribución de la riqueza en dominicana. Ello se traduce en niños desnutridos, ancianos desvalidos, familias sin el pan diario, carencia de aulas escolares, inconvenientes en la atención hospitalaria, y déficit de viviendas.

El Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y organismos especializados de las Naciones Unidas juegan con el hambre dominicana, presentándola como un fenómeno que llama la atención, y que es singular para un mundo perdido entre habitantes de los detritus.

Pero ponen una venda en sus ojos para ocultar hechos verdaderos. Las grandes potencias se han encargado de expoliar las riquezas materiales de estos países pobres, lo que conlleva a la desintegración de los esfuerzos para el desarrollo. Una nación pequeña abandonada a suerte, pero siendo explotada por mercaderes extraños, no podría nunca levantar los hombros y caminar derecho.

A pesar de todo, los dominicanos han sido valerosos, luchadores permanentes por un mundo mejor, donde tratan a como dé lugar de magnificar mejorías en las condiciones de vida de una población que se encuentra en el mayor de los ostracismos. Un largo camino que nos llevó a enfrentar en dos ocasiones al poderoso imperio del Norte, a los españoles en su época de oro y al conquistador francés, ya expoliado por los haitianos.

Nos queda mantener la frente en alto y saber que la miseria dominicana no es culpa de sus ciudadanos, ha sido impuesta por manos de afuera, contando con la complicidad de dominicanos que carecen de patria. Pasó desde el nacimiento de la república hasta nuestros días.

Es fácil en un gabinete con aire acondicionado echar números sobre el atraso de un país trabajador, y más aún cuando no se tiene la responsabilidad de dar a conocer datos exactos, y bajo qué circunstancias se producen.

El largo sendero hacia el desarrollo está apenas comenzando en el país, está lleno de lodo y piedras, lo que hay es  no desmayar para dar pasos adelante en una marcha de gigantes, cuando todavía no pasamos de pigmeos. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

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