Lo que no quiero para el 2017

Por Alberto Quezada

alberto quezada opinion okEn la vida de los pueblos  como en la de los  individuos hay   hechos, situaciones y   acontecimientos, que   en su  mayoría son  incomprensibles e inaceptables.

De igual manera, hay  hechos, acontecimientos y casos,  tan misteriosos y fuera de lo común que solo pueden ser comprendidos  y descifrados por aquellos  individuos que se encuentran familiarizados con el mundo de la astrología. Y como no soy ni creo en ese mundo, no las acepto.

Por ejemplo, hay un fenómeno que de un tiempo a esta parte viene tomando más espacio en la esfera social dominicana, especialmente, en el ámbito de los partidos  y organizaciones políticas. Me refiero a las aspiraciones presidenciales de algunas ciudadanas y ciudadanos.

No entiendo de que lógica  parten algunos personajes del ámbito de la comunicación social,  dígase prensa escrita, radial y las redes sociales; para hacerse eco de este tipo de situaciones y motivar su gravitación.

No se entiende, cual es el afán de ciertos sectores de la prensa nacional en promover aspiraciones presidenciales de funcionarios del actual Gobierno, y del flamante  Alcalde del Distrito Nacional, que el único mérito político  que se le podría  atribuir es haber cumplido con el  deber para el cual fueron escogidos y designados.

Es un verdadero acto “lambonismo” y  sabrá Dios porqué incurren en el algunos comunicadores,  usar  los medios de comunicación  para una labor tan rastrera y ridícula  que solo viene fortalecer aún más  el descredito en que ha caído el ejercicio del periodismo  en la República Dominicana.

En un momento histórico como el que vive el país, en donde es más que evidente un liderazgo político en decadencia, pretender impulsar aspiraciones presidenciales  sustentada  sólo en el oro y el Estado y no en la formación política, la ética y el compromiso con la redención de  los más pobres. Eso  es una  irresponsabilidad del tamaño de la Catedral Primada de América.

Si alguien me preguntará de las cosas que yo no desearía  para el próximo año 2017 que se avecina,  le diría no reproducir en nuestro medio social y político este tipo de hechos y situaciones  que lo que hacen es relajar la política y poner en entredicho lo que pronunció el  Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte: La política no es una especulación; es la  ciencia más pura y la más digna, después de la filosofía, de ocupar las inteligencias nobles.

El autor es periodista y magíster en derecho y relaciones internacionales. Residente en Santo Domingo. Quezada.Alberto218@gmail.com 

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