Que fluya la verdad

Por Alberto Quezada

alberto quezada opinion ok“La primera víctima cuando llega la guerra es la verdad”. Esta frase, atribuida al senador estadounidense Hiram Johnson en 1917, fue pronunciada hace casi cien años en la Primera Guerra Mundial.

Veinticinco años después, durante la Segunda Guerra Mundial, Winston Churchill dijo “en tiempos de guerra la verdad es tan preciosa que debería ser protegida por un guardaespaldas de las mentiras”.

Esas dos frases, verdaderas en sus tiempos y en sus contextos históricos, tal vez nunca como ahora son más verdaderas debido a las grandes conmociones generadas por el caso de la constructora brasileña Odebrecht en la República Dominicana.

Sin dudas, que este acontecimiento que tiene ramificaciones en 14 países de Latinoamérica  y África,  abre  una caja de pandora que nadie sabe, cuándo y cómo  cerrará y terminará.

Ante una situación como la planteada,  en donde  la verdad sobre los intríngulis del caso  ha comenzado a fluir, se advierte un interés perverso e interesado en  ciertos sectores de  querer retorcer y  manipular informaciones a los fines de intentar  sacrificar la veracidad de los hechos. Dado este estado de guerra desatado  se hace necesario algunos señalamientos.

Es menester, pues, que imputados, justicia, partidos políticos   y los  medios de comunicaciones nacionales e internacionales, dejen el vedetismo mediático  y propicien mediante sus intervenciones en el caso, dosis de prudencia, ecuanimidad y sentido común  que procuren el sosiego de la sociedad dominicana.

No es aconsejable  continuar escuchando, en un contexto como el que vive la República Dominicana,  esta guerra  de acusaciones y contra acusaciones de parte de los actores arriba señalado, cuando esto lo que conduce es a confundir y construir, una atmósfera de   angustia y  ansiedad innecesaria al  pueblo dominicano. 

El  momento es para continuar el debido proceso, respetar las reglas de juego jurídicas y  detener la  guerra que ha sido generada por los conflictos de intereses, las pasiones, ambiciones desmedidas. Dejen que fluya la verdad, como declaró y desea  el Presidente de la Republica, Danilo Medina y el pueblo dominicano.

El autor es periodista y magíster en derecho y relaciones internacionales. Reside en Santo Domingo. Quezada.alberto218@gmail.com 

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