Por Genris García

SANTO DOMINGO ESTE, RD. – Máximo de los Santos llegó cuando el sol se despertaba en el horizonte a la Escuela José Francisco Peña Gómez, de la Ciudad de El Almirante, con sus 95 años a cuesta y ayudado por un bastón para ejercer su derecho al voto en las elecciones presidenciales y congresuales de este domingo.

Durante el recorrido realizado por reporteros de Vigilanteinformativo.com se pudo observar que se cumplen al pies de la letras las disposiciones de la Junta Central Electoral (JCE).

Los oficiales de la Policía Militar Electoral (PME) le permitieron sentarse en una butaca casi en la puerta del centro de votación en lo que su mesa electoral iniciaba el proceso.

Dijo que desde la época del tirano Rafael Leónidas Trujillo empezó a ejercer su derecho al voto en los años 40s, en su natal San Juan de la Maguana y lo sigue haciendo cuando se acerca a un centenario.

Contó que de los 95 años que tiene, 67 lo lleva viviendo en la capital y sigue votando porque es un deber ciudadano.

Cuando se le preguntó que esperaba de las elecciones, respondió sin titubeo “esperando que pasen bien y que surja el gobierno que pueda resolver los problemas del país…”.

Desde antes de salir el sol ya había movimientos

En la Escuela José Francisco Peña Gómez había movimiento desde antes de salir el sol.

Soldados de la Policía Militar Electoral amanecieron vigilando celosamente los equipos instalados en la víspera.

Poco después de las 5:00 de la mañana comenzaron a llegar presidentes, secretarios y delegados de los partidos a instalar la mesa.

Cuando el reloj marcó las 7:00 de la mañana comenzaron a llamar a los electores y los votantes, en su mayoría adultos mayores y mujeres se dirigieron a sus respectivas mesas.

En algunos casos eran asistido por personal de la JCE que los orientaban de la ubicación de sus mesas.

Alrededor de las 7:45 de la mañana llegó Clara con su bebe de dos meses en brazo a votar.

Para marcar sus votos y depositarlos en las urnas fue asistida por una de las chicas del colegio electoral.

Bajo la sombra de un árbol de Nin se instaló una brigada de la Cruz Roja Dominicana.

Allí estaban los voluntarios y un médico para asistir cualquier electora que requiriera alguna atención.

“Atendemos cualquier emergencia, pero si sobrepasa nuestras capacidades, llamamos al 9-1-1, dijo

Los “baberos” estaban presentes

Los “baberos” como denomina la población a los gafetes de los activistas de los partidos estaban a la vista, aunque distantes de la puerta de entrada del colegio electoral.

Se observaron de los partidos Revolucionario Moderno (PRM) y de la Fuerza del Pueblo.

No se acercaban a la puerta que era celosamente vigiladas por la Policía Militar Electoral.

El rostro de los hombres y mujeres de uniformes, responsables de la seguridad de los comicios era amable, y siempre dispuestos a ayudar.

Contrario a las elecciones municipales, no se vieron jeepetas con molotes de personas repartiendo dinero o comprando cédulas en el área.

Sin embargo, en la ruta de los colegios electorales se podían ver activistas con radios de comunicaciones y teléfonos celulares llamando a sus seguidores.

En la Escuela Nicaragua, del mismo sector las filas se formaron temprano, pero en completo orden.

Ubencia Diaz Lebrón dijo que todo se está desarrollando bien en las primeras horas de las votaciones.

 

Encuesta a boca de urnas

Fuera del recinto, un joven abordaba las personas que salían del centro de votaciones y con celular en manos procedía a encuestarlos.

El joven, que rehusó dar declaraciones se limitó a decir que trabaja para la firma encuestadora Gallup.

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