Por Ramón Colombo/FOGARATE

Hay muchísimas cosas en este mundo que me ha tocado vivir que no caben en mi imaginación, por más que temerariamente lo intento. Para empezar (solo para empezar), imagino que todos nuestros políticos sean honrados, capaces y sensibles (en una República Dominicana localizada en algún recoveco de la galaxia de Andrómeda); imagino que el Congreso Nacional, en una reunión conjunta de sus cámaras, decide clausurar la Justicia penal porque ya no se comete ningún delito; imagino… (Perdón. No puedo imaginar a una mujer con zapatos de tacones de cinco pulgadas corriendo en la calle o caminando en una playa arenosa).