Pelea por gorra termina con un tiro de “chilena” en la cabeza

Por Genris García

Juan carlos con un tiro en la cabeza habla con el policía de serviciosGALERÍA DE FOTOS: SANTO DOMINGO ESTE.– Una pelea por una gorra, de esas que son muy caras, entre un tío y un sobrino, terminó con un tiro de “chilena” en la cabeza, del tío en el barrio La Unión, de Haina, San Cristóbal.

Juan Carlos Cabrera, de 30 años de edad, fue referido la noche de este sábado al Hospital Traumatológico Dr. Darío Contreras con una bala en la cabeza.

Declaró que el balazo con el arma de fabricación cacera se la provocó su sobrino Jordan Feliz, con quien se enfrentó en una discusión que terminó con la herida que lo llevó de urgencia al hospital de Barsequillo y de ahí al Darío Contreras.

Juan Carlos fue trasladado por socorristas de la Defensa Civil de Haina, quienes llegaron a toda velocidad al centro asistencia, ya que esperaban lo peor. Tenía un tiro en la cabeza, y con eso no se juega, ni se detienen en semáforos.

El joven que se gana la vida como “armador de naves industriales”, dijo que el incidente se produjo alrededor de la 7:20 de la noche, cuando le reclamó a su sobrino Jordan que le devolviera una gorra que le había robado.

-“Era la cuarta que me robaba”- aseguró.

Cabrera mostró a VIGILANTEINFORMATIVO.COM distintas gorras que posee, cuyas fotos conserva en su celular, algunas de las cuales ya desaparecieron en manos de su sobrino.

-“Mire esa, me costó RD$2,450.00, y no es justo que me la coja”, aseveró.

Reveló que la Policía local ya estaba buscando a su sobrino por la herida que le causó con la “chilena”, que no sabe de dónde la sacó.

Aunque tenía un tiro en la cabeza mostraba buen ánimo, pero se enfrentó con el joven que lleva el control de los seguros médicos en el Darío Contreras, ya que cuando se lo solicitaron mostró uno que no “cogen” en el hospital.

-“Entonces, para que me lo pide” respondió.

Pero la discusión terminó cuando el policía de servicio le pidió que si no tenía seguro que diera su cédula, la que también se negó a dar en principio, pero los uniformes pesan y hay que respetarlos, así que asedió.

Juan Carlos estaba acompañado de una chica más joven que él, al parecer una hermana que trataba de calmarlo a cada instante.

Después que dos emergenciologas lo recibieron y evaluaron, llegó la doctora Wendy Santos, con quien también se enfrascó en una discusión que terminó rápida por el carácter de la profesional de la medicina, quien miró fijamente a un oficial del Ejército que observaba a Juan Carlos en la Emergencia.

La discusión comenzó cuando la facultativa le preguntó si se había desmayado y si era alérgico a algún medicamento y este dijo que no sabía, porque no se enferma.

-“Usted trabaja aquí”, preguntó Santos.

Al escuchar la respuesta positiva”.

-“Manténgase mientras atiendo al joven”.

La doctora Santos volvió a mirar al joven  Juan Carlos Cabrera, quien al parecer se pasaba de contento y le advirtió en tono enérgico:

-“No diga ni una palabra…y me responde sólo lo que le pregunte”.

Luego de un examen visual, ordenó que le hicieran una radiografía.

Después de escuchar eso, preferí salir de la sala de Emergencia dónde me mantuve en silencio, con los ojos bien abiertos y escuchando cada palabra para contársela a mis lectores.

FOTOS: Genris García

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