Revolución educativa

Por Manuel Hernández Villeta/A Pleno Sol

Manuel Hernández VilletaRepública Dominicana está dando pasos agigantados para llevar a cabo una verdadera revolución en el área de la educación. Se ha logrado un gran avance en la lucha contra el analfabetismo, uno de los grandes flagelos del país.

El sistema educativo tiene que lograr su desarrollo desde abajo, dando asistencia a los que no saben poner su nombre, ni leer una sola palabra. La mayor afrenta para una sociedad civilizada es que en su seno existan analfabetos.

Los programas de alfabetización deben continuar. El gobierno tiene que ampliar su red de cobertura, integrando a las instituciones religiosas, los clubes culturales, las amas de casa y todos los grupos organizados de la sociedad.

Hay otro renglón que también se tiene que modernizar y es el referente a las clases nocturnas. Muchas personas trabajan todo el día y quieren ir a la escuela, para avanzar en sus sencillos conocimientos, La mayoría sabe leer y escribir, pero debe recibir mayor instrucción.

A pesar de los permanentes apagones, es vital que  se mantengan las clases nocturnas para las trabajadoras domésticas, amas de casa, obreros y chiriperos.

Con la constante construcción de nuevas aulas escolares se está haciendo frente al déficits de aulas. Uno de los inconvenientes para el desarrollo escolar es que miles de estudiantes se quedaban sin poder ir a las escuelas por falta de cupo.

He visto aulas hasta con 50 estudiantes, la mitad de pie, y eso sencillamente va  en contra de  la aplicación de una moderna pedagogía. El Presidente Danilo Medina está construyendo escuelas en todo el territorio nacional y esa situación podría mejorar.

Tengo mis puntos en contra de la tanda extendida, porque prefiero mejor que se ofrezcan dos tandas en vez de una, o sea en la mañana y en  la tarde. Reconozco, no obstante, que el programa de clases extendidas es todo un éxito.

Ahora mismo estamos en la etapa muerta del año escolar, por lo que el momento es de reflexión para tomar las acciones que sean necesarias para perfeccionar este sistema educativo.

Sigo pensando que se deben suprimir las llamadas Pruebas Nacionales. Nada aportan a la educación. Se gastan millones de pesos para demostrar que nuestros estudiantes son analfabetos integrales. Esos recursos vamos a destinarlos a mejorar el área de la educación nacional.

Hay vacaciones, descansa el lápiz, pero el pensamiento debe estar en ristre para modernizar y relanzar el sistema de la enseñanza nacional. Manos a la obra.

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