Un síndico de La Romana

Por: Redacción

Por Guarionex Concepción

En estos tiempos, en los cuales ha cobrado notoriedad la vida holgada y plácida de los funcionarios electos, y designados, cabe recordar a un diputado que tenía una modesta sastrería para completar el sustento de la familia.

Lo conocí muy joven, hijo de una familia humilde, en el sector Río Dulce, donde tenía su máquina de coser mecánica, para ayudar a sus padres y poder estudiar.

Él se llamó Tomás Beltre, quien en esos vaivenes que da la vida, inclinó sus simpatías por el partido fundado por el profesor Juan Bosch, de quien era un ferviente admirador. Inspirado en él cultivó la honradez como su principal cualidad.

Así alcanzo la diputación (periodo 1985-89) pero mantuvo su sastrería y continuó sirviendo a sus vecinos, amigos y compañeros con la misma humildad que le caracterizó siempre.

Al ser electo como sindico para el cuatrenio 1998- 2002, siguió siendo ejemplo de honradez y humildad, haciendo prevalecer esas virtudes por sobre las intenciones de dañar su reputación, que nunca faltan en las lides políticas.

Tomás Beltre no se dejó enceguecer por las posiciones que ocupó y siempre se mantuvo apegado a los principios que defendía su líder, el escritor y político expresidente de la República, profesor Juan Bosch.

Beltre nunca atesoró riqueza y él, que siempre trabajo duro para que su familia viviera decentemente, murió un día sumido en la pobreza, porque los chismes políticos hicieron que le negaran la pensión de 10 mil pesos que le correspondía como ex síndico.

Seis meses le retuvieron la pensión, cuando ya postrado en una cama le devolvieron los 60 mil pesos para pagar atenciones médicas en la Plaza de la Salud.

Tomás Beltre fue un ejemplo ciudadano, como diputado y como alcalde, y su pueblo, La Romana, le recuerda con orgullo.

Compartir:
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Relacionadas