Una verja perimetral para el AILA

Por: Redacción

Por Guarionex Concepción

Mientras el país se entretenía en la mafia de la archidesaceditada Lotería Nacional, en adivinar cuándo apresaran los ladrones que faltan, en el viaje del presidente, el rebrote del covid y en otras cotidianidades, varios aviones repletos de pasajeros buscaban apresuradamente dónde aterrizar.

Esto ocurría en el espacio aéreo que circunda el Aeropuerto José Francisco Peña Gómez, o AILA, que se encontraba con su pista de aterrizaje en una oscuridad absoluta. Centenares de pasajeros procedentes de lugares tan lejanos como España, vivían, atónitos, una desagradable experiencia que hizo a una de las aeronaves devolverse sin tocar tierra y a otras desviarse a puntos tan retirados como el aeropuerto de Punta Cana, otro volar hacia el aeropuerto de Santiago de los Caballeros, uno al aeropuerto de La Romana y así a otros puntos geográficos.

¿Cuál ha sido la explicación? El Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC) atribuye el grave hecho de que el principal aeropuerto del país estuviera a oscuras y cerrado repentinamente, al robo de los cables de electricidad que alimentan las luces de la pista de aterrizaje.

La vicepresidenta de la República, Raquel Peña, atribuyó la situación a un acto vandálico que consistió en el corte o incendio de los citados cables. La energía eléctrica fue restablecida cerca de las 10:00 de la noche, lo que posibilitó la partida y llegada de vuelos, suspendidas desde las 7:00

La empresa privada que regentea el principal puerto oficial de arribo a República Dominicana, conocida como Aeropuertos Dominicanos (AERODOM) coincidió con la vicepresidenta de la Republica en que el hecho se debió al incendio de cables del sistema eléctrico del AILA. ¿Pero a qué se debió esto? Fuentes de irrefutable credibilidad señalan que el CESAC ha llegado a presentar 55 informes, en tan solo un mes, sobre actos de robos en el aeropuerto, atribuidos a delincuentes que proceden de zonas pobladas cercanas a la terminal. Aún más: que el CESAC ha solicitado a AERODOM disponer la construcción de una verja perimetral que impida el acceso por la libre a un terreno tan extenso como el que rodea al AILA y que permita controlar el ingreso con seguridad al sitio.

Los datos obtenidos son de que la empresa, con más de 20 años en el aeropuerto ha rechazado asumir la construcción de la verja, cuyo costo es elevado.

Según la fuente, cada vez que el CESAC conduce a los detenidos que cometen robos en el AILA a la jurisdicción correspondiente, los funcionarios judiciales de Boca Chica los dejan en libertad de inmediato.

Al parecer la empresa AERODOM lo que espera es que sea el gobierno quien asuma la construcción de la verja que brinde la seguridad requerida a las instalaciones de la terminal, pero mientras, somos el hazmerreír del Caribe y cientos de turistas opinarán si volver o no volver y las aerolíneas asumirán los gastos de éste reciente episodio.

Compartir:
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Relacionadas