Por Genris García

SANTO DOMINGO ESTE, RD.- Ramón Florián Florián (Yoyo) nunca pensó que su vida terminaría con una bala en la espalda en medio de un asalto mientras compartía con un primo, su esposa y una amiga en un centro de diversión de Villa Liberación, en su vecindario.

Yoyo, como lo conocían sus amigos y familiares, tenía 36 años de edad y estaba feliz ya que había logrado un empleo en el Ministerio de Educación, dónde fue nombrado como mensajero interno.

Desde que logró ese trabajo la vida le cambió a él y a su pequeña hija de cinco años.

Se llevaba bien con sus familiares y amigos, quienes hoy lamentan su muerte la noche del pasado viernes, y no dejan de mirar los videos que captaron el fatídico momento.

Todo ocurrió cuando el reloj marcó las 11:11 del pasado viernes 28 de enero.

Yoyo compartía sanamente en el negocio “Bebida, Hooka y Party”, de su sobrino, ubicado en la calle 1ra, del sector Villa Liberación.

Un pariente dijo a Vigilanteinformativo.com que ya el negocio estaba cerrado y abrieron una puerta para ellos.

Allí llegó un amigo y se quedó con ellos hasta que fueron sorprendidos por los asaltantes.

Como salido de la nada se detiene un vehículo marca Kia K5, color negro, de más datos ignorados del que bajaron, pistola en manos dos jóvenes.

Esto se abalanzaron rápidamente contra el grupo, pero solo pusieron atención a dos de los cinco que compartían en la pequeña mesa casi pegada a la pared frontal del establecimiento de diversión.

A esa hora, eran los únicos que quedaban en el negocio.

Todo parece indicar que lo tenían ubicados y sabían a quienes tenían que despojar de sus pertenencias.

A uno de los integrantes del grupo le arrebataron una cadena y un guillo, mientras Yoyo intentó huir de la escena, pero un disparo por la espalda lo detuvo para siempre.

Las dos mujeres y el sobrino se quedaron pegados a la pared y los asaltantes no le hicieron caso.

Ya en el pavimento, el atracador le metió la mano en su bolsillo y lo despojó del dinero que llevaba encima.

Los dos asaltantes corrieron rápidamente al vehículo donde lo esperaba su cómplice al volante.

Estos escaparon en medio de los gritos de las dos mujeres, mientras su sobrino intentó cargar a Yoyo, quien se desplomó a escasos metros.

Nadie atinó a tomar la placa del vehículo, aunque sí vieron la marca y su color en la calle semi alumbrada del populoso sector de Santo Domingo Este.

El sobrino cargó con Yoyo moribundo hasta el hospital de El Almirante, dónde fue declarado muerto.

Momentos después se presentaron oficiales de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim) y de la Policía Científica a la escena del crimen.

Allí encontraron el casquillo de la bala que terminó con la vida de Frorían Florián.

Los vecinos se acercaron a ver lo ocurrido y a lamentar que un muchacho trabajador terminara con una bala en la espalda a manos de asaltantes.

Los familiares de Yoyo y los investigadores policiales no perdieron tiempo y comenzaron a revisar los videos de seguridad del negocio.

Las cámaras captaron desde distintos ángulos el asalto, y según testigos, los atracadores son vecinos de Villa Liberación y hasta un nombre manejan los investigadores policiales, según una fuente confiable.

La Policía busca a un joven solo identificado como Ronny, a quien atribuyen el disparo mortal que terminó con la vida de Yoyo.

Ramón Florián Florián fue sepultado este domingo en el cementerio Cristo Redentor en medio de una gran manifestación de dolor por parte de sus familiares, amigos y vecinos que lamentaban que delincuentes terminaran con la vida de un hombre de trabajo.

El sepelio partió de Villa Liberación a las 3:40 y provocó un gran tapón en la carretera Mella hasta casi a las 6:00 de la tarde cuando llegaron al campo santo ubicado en San Isidro por la gran cantidad de personas que lo acompañaron, en su mayoría a pies.