Por Francisco Luciano

Para analizar un fenómeno con objetividad es necesario despojarse de prejuicios y de conclusiones sobre hipótesis no confirmadas. Hay que poner a un lado las emociones para evitar pronunciar palabras que marchiten las relaciones entre personas que deben trabajar juntas en beneficio de la causa del pueblo y del partido.

Los resultados de las pasadas elecciones municipales no han sido como esperábamos. Esto tiene que llamarnos a reflexionar con sobriedad las causas de estos resultados y analizar los distintos aspectos involucrados que son de carácter intrínsecos y extrínsecos.

No es correcto apresurar conclusiones, pues se corre el riesgo de carecer de informaciones suficientes, y de paso obviar que es una práctica divisionista recurrir a señalar «culpables» sin antes identificar las causas posibles de los eventos resultantes.

Los resultados en nuestro municipio no deben analizarse como si fuéramos una cápsula aparte del resto del país. Tenemos que aceptar que lo ocurrido en nuestra localidad no es diferente a lo acontecido en los demás municipios del territorio nacional, con escasas excepciones. Debemos prestar oídos sordos a las opiniones individuales que expresan juicios apriorísticos por no haber logrado las expectativas creadas.

Les invitamos a reflexionar sobre el proceso, sus resultados, nuestro posicionamiento alcanzado, así como del camino que debemos seguir para aplicar los correctivos a las debilidades evidenciadas para reagrupar la militancia y ponerla en condiciones de alcanzar los objetivos pendientes para mayo 19.

No es momento de lanzar diatribas, ni de buscar “culpables”. El momento es para reenfocarnos en el próximo reto, por lo tanto, no debemos hacer caso a las voces que buscan desahogarse, justificarse o distraernos, pues es de sabio, antes de abrir la boca, contar desde cero hasta cien y desde cien hasta cero.

Finalmente expreso mi profundo respeto al esfuerzo realizado por nuestra militancia y al arrojo de nuestros candidatos municipales, bajo la premisa de que saber perder es la mejor manera de aprender a ganar.

El autor es dirigente de la Fuerza del Pueblo.