Por Ramón Colombo/FOGARATE

Con todo y lo que se ha dicho (Incluyendo la verborrea que proviene de un seudo nacionalismo fascistoide); con todo y lo que se ha hecho (incluyendo la improvisada reactivación de olvidados canales y presas de este lado); con todo y lo que se ha advertido (incluyendo hasta la guerra por el dominio del agua); con todo y que se reconoce que el pueblo haitiano vive en su momento más grave de pobreza, incertidumbre y desesperanza (lo que demanda nuestra fundamental ayuda), no entiendo por qué le negamos a los haitianos el derecho natural y legal al agua del fronterizo río Masacre, propiedad natural de ambos países.