Los ciudadanos de Chicago que paseen por el centro pueden toparse con un nuevo comercio que publicita sus servicios de manera llamativa: luces de neón con la palabra Topless y corazones de color rojo anunciando que hay chicas dentro. Parece muy claro de qué se trata, ¿no?
Como era de suponer, el recién inaugurado local no tardó en recibir las primeras visitas de clientes que esperaban pasar un buen rato viendo mujeres desnudas. Y la verdad es que pudieron ver algunos pechos, pero no precisamente los que se estarían imaginando…
Con esta campaña no buscan humillar a las personas que acuden a locales eróticos, sino aprovecharse de todo el ruido que se puede generar con algo así para luchar contra la enfermedad. Desde Havas se han comprometido a donar un dólar para la investigación del cáncer de mama por cada foto que publique la gente con el hashtag de la campaña.
La prueba de que no han querido ensañarse con los clientes del falso local es que no han difundido el tradicional vídeo en que se muestran las reacciones de los implicados grabadas con cámara oculta. Por muy solidaria que sea la acción, ¿a quién le haría gracia que difundieran su imagen entrando a un salón de striptease?



