El Hospital Dr. Darío Contreras es como Nueva York, nunca duerme

Darío Contreras
El Hospital Dr. Darío Contreras es como Nueva York, nunca duerme

Por Genris García

SANTO DOMINGO ESTE.- El Hospital Dr. Darío Contreras es como la ciudad de Nueva York, nunca duerme, allí siempre llegan personas en busca de atenciones, más si es sábado santo y algunos se accidentaron en calles y avenidas, caminos, carreteras y autopistas del país.

No duerme, no por la diversión de la metrópolis norteamericana, sino por los que salieron a divertirse y se pasaron de tragos, se accidentaron en sus automóviles o motocicletas, en sus hogares o fueron agredidos en riñas y atracos.

En las salas de emergencias hay un personal completo las 24 horas, con los especialistas que se requieren, con enfermeras, laboratoristas y técnicos para hacerle frente a las necesidades de las personas que los requieran.

A la medianoche de este Sábado Santo, las salas de emergencias del hospital Dr. Darío Contreras estaban llenan de personas accidentadas, en su mayoría motociclistas.

Los paramédicos del Sistema de Emergencia 911 iban y venían con personas accidentadas.

A las 11:45 en el centro asistencial se observan seis ambulancias que habían trasladados personas hedidas desde distintos sectores del Gran Santo Domingo.

El panorama era similar al que se registra normalmente después de la 4:00 de la tarde, cuando en los barrios parece que se desatan los demonios y los mandan para el Darío Contreras con brazos, piernas, cabezas o costillas rotas.

Entre 10:30 y la medianoche, no se observaron llegar personas con heridas de riñas.

Pero los motoristas, como siempre, los superaban por muchos.

Estos se conocen al vuelo, sus golpes son en la cabeza o las extremidades, cuando se tratan de las piernas, un pariente lleva los tenis en las manos porque las piernas está rotas.

La mayoría de las lesiones eran en las piernas, de ahí que el personal del 911 utilizaba férula para inmovilizar las extremidades quebradas.

Pero no todos llegaban bien acotejados en las camillas de las ambulancias, algunos eran socorridos por motoconchistas que lo trasladaban retorciéndose de dolor en una motocicleta, sin tomar en cuenta que fueron víctimas de un aparato similar. Lo importante era llegar al hospital.

Otros salían del Darío Contreras, luego de ser curados o inmovilizadas sus pierdas partidas y se subían en un motor para volver a casa.

Una visita turística

Alrededor de las 11:00 de la noche llegó una patrulla del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (CESTUR), con cinco hombres esposados, a simple vista no se le observaban golpes ni heridas.

Estaban divididos en dos grupos sostenidos por grilletes, lo llevaron dentro, llenaron los papeles requeridos y después de 30 minutos se marcharon con el mismo hermetismo que llegaron.

No dijeron nada, aunque se le preguntó varias veces, de la razón de su presencia y por qué lo llevaron al hospital.

Uno de los detenidos solo alcanzó a decir «redadas» sin entrar en detalles.

Un panorama distinto

En el Darío Contreras, su dirección ha establecido, como lo ha venido haciendo desde hacer muchos años, un centro de información para facilitar el trabajo de los periodistas en periodos especiales como Semana Santa, Navidad y Año Nuevo.

Sin embargo, cuando un periodista llega fuera del horario habitual del centro de información se encuentra con otro escenario, a veces hostil, a veces gentil.

En ese horario mandan los guardias responsables de la seguridad del centro asistencial y que al parecer no siempre son bien orientados de la labor de los periodistas.

Pero siempre hay soldados que entienden la labor de los periodistas y no son tan ariscos como algunos de sus paisanos.

Hasta los vendedores cambian

En una de las puertas de entrada del hospital se establecen vendedores móviles que sólo llegan por las noches para satisfacer las necesidades de los pacientes, y en especial de sus familiares y amigos.

Allí también acude el personal del centro de salud y seguridad.

Usted puedes encontrar desde un café o un té bien caliente, pasado por un jugo, sándwich o emparedado, cigarrillos, fósforos, y muchas cosas más.

Eso sí, ese personal, incluyendo los taxistas, no son los mismos que usted encuentra en el día.

Ah, prepárese, que tampoco los precios son iguales y cerca del Darío Contreras, no hay negocios abiertos a medianoche.

Un médico consultado dijo alrededor de la medianoche que había bajado el flujo de personas, pero la movilidad tiende a incrementarse después de las 3:00 de la madrugada, aunque como hay muchos centros de diversión cerrados, este podría ser la excepción.

En la madrugada el Darío Contreras siguió su rutina, preparándose para reforzar sus esfuerzos este domingo santo, cuando miles regresen al Gran Santo Domingo y se incremente el número de accidentados.

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