Guaidó está “espichao”*

Guaidó está “espichao”*

Por Jorge Chávez Morales*

A 10 meses de la autoprolamación del presidente de la Asamblea Nacional (AN) Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela, hecho que en su momento significó un halo de esperanza para los opositores que buscan sacar del Gobierno a Nicolás Maduro, no hay ni una sola señal de que ello pudiera ocurrir por lo menos en el mediano plazo.

Carlos Aray, sociólogo venezolano radicado en Colombia, ha catalogado a Guaidó, como: “un globo espichao”.

Reconocido por más de 50 países como el “legítimo Presidente de Venezuela”, Guaidó no ha podido aglutinar a la oposición que está muy fragmentada, porque, según Aray, “nunca ha ofrecido algún plan serio para lograr que en Venezuela ocurra un cambio político tal como lo espera el 85 de la población”.

“Juan Guaidó quien llega a la presidencia de la AN no por méritos propios sino por la negociación interna de las fuerzas de oposición que habían convenido que en ese período le correspondía el cargo a un diputado de Voluntad Popular, no tiene ningún mérito académico (más allá de su título de ingeniero) ni político, salvo cuando mostró las nalgas junto a un grupo de jóvenes durante las protestas violentas en Venezuela, para liderar a los opositores”, expresó el sociólogo.

La oferta política de Guaidó, nunca paso de sus trilladas frases: “cese de la usurpación, Gobierno de transición y elecciones generales” y su ofrecimiento de que haría lo que tuviera que hacer, para forzar la salida de Maduro del poder.

Intervención armada

“Inicialmente Guaidó vendió la idea de que estaba dispuesto a solicitar la intervención armada de Estados Unidos (EE.UU.), bajo la justificación de que en Venezuela además de violarse los derechos humanos, existe una gravísima crisis económica que amerita la inmediata intervención humanitaria extranjera.

Esta inicial amenaza que fue inmediatamente respaldada por Donald Trump, el presidente de EE.UU. y todo su gabinete, alimentó la esperanza del sector más radical opositor venezolano, el mismo que tiene fuerte presencia en las redes sociales

A ello hay que sumar la posición radical del denominado Grupo de Lima y del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, que forzaron un cerco ya no sólo económico, sino también diplomático

“Basados en la información falsa propagada por los medios de comunicación internacional que vendieron la idea de que Maduro estaba derrotado y que era cuestión de días o semanas su inminente abandono del poder, Distintos presidentes de varios países y de la Unión Europea, no dudaron en dar por cierta esa idea y de ofrecer su respaldo al autodenominado Presidente de Venezuela”.

Sin embargo, Aray explica que las acciones propagandísticas iniciales como el pretendido ingreso de ayuda humanitaria desde Colombia, la “insurrección” de no más de 30 militares, un gigantesco concierto denominado “por la Vida y por la Paz”, realizado en Colombia, el ofrecimiento de 20 mil dólares a cada oficial de la fuerza armada venezolana que se pasara al bando contrario, no duraron ni un mes, ya que las acciones militares que la oposición esperaba, nunca llegaron a darse.

Corrupción

A partir de ese momento, Juan Guaidó comenzó un discurrir errático que no estuvo excepto de muy graves acusaciones de corrupción y mal uso del dinero administrado por su entorno (más de 250 millones de dólares) que fue entregado para ayudar a los venezolanos que viven en una situación económica muy delicada en Venezuela y a quienes decidieron emigrar a otros países.

Por ejemplo, el “embajador” que nombró Guaidó en Colombia, Humberto Calderón Berti denunció la apropiación desvío del dinero destinado para ayudar a los militares que desertaron en Venezuela y que se encuentran en Colombia, por parte de dos personas muy allegadas al autoproclamado, Rossana Barrera y Kevin Rojas. Ambas personas debían administrar dichos fondos.

También hizo lo propio el medio digital Panam Post, que da cuenta de los suntuosos gastos de ambas personas, en ropa de marca, lujosos hoteles y restaurantes, compra de perfumes caros, licor, etc.

A eso hay que sumarle la reciente denuncia del Obispo de San Cristóbal, Mario Moronta, quien afirmó que hay corrupción en la ayuda internacional y que nadie en la oposición sabe a dónde fueron a parar los últimos $90 millones de dólares que le habrían sido entregados a Guaidó por EE.UU. y la Unión Europea.

En una entrevista concedida a Globovisión, Moronta afirmó que parte del dinero enviado a Venezuela se está “quedando en el camino para pagar los gastos onerosos de los dirigentes”.

Moronta indicó que EE. UU. envió 90 millones de dólares para aliviar la crisis venezolana. Sin embargo, esto no se vería reflejado en la actual situación de los hospitales y los diversos servicios de atención y protección al ciudadano. “¿Cómo están? ¿A quién le llegó ese dinero?”, se preguntó.

“Estados Unidos y la Unión Europea deberían hacer una investigación sobre eso concretamente y saber a quién se le entregan los recursos”, señaló Moronta.

Diálogo “bendito”

El internacionalista Julio Buzneo, de nacionalidad chilena, cree que la única manera en la que podría comenzarse a vislumbrar una salida para Venezuela, es a través del diálogo.

“No hay otra salida. Maduro tiene el total respaldo del alto mando militar y es casi imposible que alguno de ellos pueda torcerse y darle un golpe de estado. Por otro lado, la oposición fragmentada, sin liderazgo serio, no logra ponerse de acuerdo en lo más mínimo, y ni siquiera sabe lo que quiere para el país, salvo el consabido : “que se vaya Maduro”.

Bueno también coincide con el sociólogo Aray, en que Juan Guaidó “es un fraude como líder político y no tiene la mínima idea de lo que significa conducir un país”.

“Maduro a quien todos creían debilitado, acaba de tener un triunfo en la ONU, al recibir 106 votos de 193 países, para formar parte del Consejo de Derechos Humanos de ese organismo. Yo también creo que el mandatario venezolano debe dejar el gobierno por el tremendo daño que le ha hecho a su país y a su gente, pero no creo que constitucionalmente pueda ocurrir al menos en el mediano plazo”.

Oposición responsable

Tanto Buznego como Aray coinciden en que pudiera abriste algunos caminos si se conténja con el diálogo entre algunos dirigentes de la oposición a la que denominan “responsable”, con el gobierno de Maduro.

Si estos dirigentes logran compromisos serios y acuerdos de obligatorio cumplimiento, podrían elegirse nuevos miembros del cuestionado Consejo Nacional Electoral (CNE) y por ahí comenzar a caminar por los caminos democráticos que podrían encontrar una salida a la crisis venezolana”, señaló Aray.

Por su parte, Buznego explicó que una vez conformado un nuevo CNE, podrían convocarse a la relegitimación de todas las autoridades: Gobernadores, alcaldes, concejales, diputados y también el Presidente.

“Yo no veo razón alguna para que en una nueva e hipotética elección presidencial, pueda participar Nicolás Maduro. Por el contrario, considera que quienes se oponen a ello, sobre todo a través de las redes sociales, no consideran que esa sería la peor ficha que pudiera jugarse el chavismo, y la mejor para la oposición” sentenció Aray.

*En Venezuela espichao es sinónimo de pinchado. En realidad la idea es decir que Guaidó rueda pero con la llanta pinchada.

*Es periodista venezolano, ahora residente en Ecuador

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