Negocios se alistan para controles fronterizos en UE

evaSOPRON, Hungría— La ciudad húngara de Sopron, con una población de 50.000 habitantes, cuenta con una gran cantidad de salones de belleza y 200 dentistas, uno por cada 250 residentes. La mayoría de los negocios no están dirigidos a la gente del lugar, sino a los austriacos que cruzan la frontera para adquirir gangas.

Semejante tránsito trasfronterizo podría verse afectado muy pronto, ya que la Unión Europea sopesa reimponer los controles fronterizos por un máximo de dos años entre algunas de las 26 naciones en el espacio Schengen para lidiar con la crisis migratoria.

Si los controles fronterizos regresan, “bien podríamos cerrar la tienda también”, dijo la costurera Eva Grubics. “Los austriacos constituyen el 80% de nuestro negocio”.

En Luxemburgo, unos 1.000 kilómetros (600 millas) al occidente, el alcalde de Schengen, Ben Homan, también tiene una razón para esperar que el acuerdo de libre tránsito fronterizo permanezca vigente. La firma del acuerdo ahí en 1985 dio inicio a una nueva era para viajar sin pasaporte, agilizar el transporte y expandir el comercio en gran parte de un continente que había sido antes un mosaico de fronteras contra vecinos hostiles, negocios competitivos y bloques ideológicos.

Desde la firma, miles de grandes y pequeños negocios han prosperado sobre la garantía del libre tránsito. Las estadísticas de la UE muestran que la gente ha hecho 1.300 millones de cruces por las fronteras internas cada año, mientras que 57 millones de camiones transportaron mercancías por valor de cientos de miles de millones de dólares por esos mismos límites anualmente. El libre tránsito también ha permitido que cerca de 1,7 millones de personas vivan en un país y se trasladen a trabajar a otro.

Ciudades como Malmo, en el sur de Suecia, y la capital danesa Copenhague prácticamente se han fusionado, lo que refleja cómo la UE ha pasado de ser una comunidad de naciones separadas por fronteras a una de regiones. Pero tras la crisis de los refugiados, la noción de fronteras abiertas de la UE ha sido puesta en entredicho.

Cada país en la zona tiene permitido implementar de manera unilateral controles fronterizos por un máximo de seis meses. Francia lo hizo después del ataque terrorista del 13 de noviembre, y tras la llegada de más de un millón de migrantes a Europa el año pasado, Alemania, Austria, Dinamarca, Suecia y Noruega hicieron lo mismo. Ahora, las autoridades pretenden recurrir a una disposición de emergencia que permite una extensión de tales controles por un máximo de dos años, alegando los problemas de Grecia para proteger de manera apropiada las fronteras externas del bloque de la llegada de migrantes que huyen de la guerra y la pobreza en el Medio Oriente, Asia o África.

Eso podría abrir las puertas a restricciones fronterizas más amplias. El presidente del Consejo de la UE, Donald Tusk, describió el resultado del debate como “decisivo… para el futuro de la UE” y el presidente de la comisión de la UE, Jean-Claude Juncker, advirtió sobre un colapso del mercado nacional en el espacio Schengen.

En tanto, nuevos puntos de revisión ya están en marcha. Austria anunció el martes controles en su frontera en la provincia de Tirol con la región italiana de Tirol del Sur, en previsión de que los refugiados la usen como una nueva ruta, mientras crecen las restricciones en otras partes.

Funcionarios hablaron de establecer “medidas de construcción”, un término burocrático para vallas, en los nuevos puntos de control, lo que anteriormente era un concepto impensable debido a su connotación de separación entre dos regiones que muchos austriacos siguen viendo como una sola.

Incluso si la desintegración completa del libre tránsito fronterizo entre los 26 miembros del espacio Schengen no parece inminente, algunos gobiernos ya se están preparando para la posibilidad. Bajo tal escenario, un estudio del gobierno francés prevé una reducción del 8% en la actividad económica de la zona durante la siguiente década, que asciende a 110.000 millones de euros, cerca de 124.000 millones de dólares.

Por GEORGE JAHN
Compartir:
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •