GINEBRA, Suiza. -El delegado oficial de los trabajadores de la República Dominicana ante la 114 Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), Rafael “Pepe” Abreu, aprovechó la principal tribuna mundial del trabajo para exponer los desafíos que enfrenta el país en materia laboral y social, defender la necesidad de una reforma laboral consensuada y reclamar transformaciones profundas en la seguridad social dominicana.

Durante su intervención ante la plenaria de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Abreu destacó el valor del diálogo social que durante más de una década han sostenido trabajadores, empleadores y Gobierno en la búsqueda de acuerdos para modernizar el marco laboral dominicano.

Al referirse al proceso de reforma laboral que actualmente cursa en el Congreso Nacional, el dirigente sindical recordó que la República Dominicana ha desarrollado durante trece años uno de los procesos de diálogo social más prolongados y reconocidos de la región.

En un contexto en el que persisten expectativas e incertidumbres sobre la aprobación definitiva del proyecto, expresó su esperanza de que los actores del tripartismo dominicano logren culminar exitosamente el proceso y presentar ante la comunidad internacional un nuevo ejemplo de concertación social.

“Todavía no hemos arribado a una salida definitiva. El proceso está en el Congreso Nacional. Pero decimos que ojalá los actores del sindicalismo dominicano, que somos tan apreciados internacionalmente, podamos dar la muestra de esta reforma cuando se produzca como un nuevo paso de avance”, manifestó.

Abreu consideró que la experiencia dominicana de diálogo entre Trabajadores, Empleadores y Gobierno constituye una referencia positiva en el ámbito internacional y puede seguir fortaleciendo la imagen del país como una nación comprometida con la concertación y la paz laboral.

Seguridad social: una reforma pendiente

El representante de los trabajadores afirmó que otro de los grandes desafíos nacionales continúa siendo la transformación del sistema de seguridad social.

Sostuvo que el país necesita servicios de salud con mayor capacidad resolutiva y accesibles para toda la población, así como un sistema previsional que garantice pensiones dignas a los trabajadores cuando culminen su vida laboral.

Asimismo, indicó que la protección social debe fortalecerse para responder a las necesidades actuales de los trabajadores y sus familias.

Libertad sindical y negociación colectiva

Abreu también llamó al cumplimiento pleno de los Convenios 87 y 98 de la OIT, relativos a la libertad sindical y la negociación colectiva.

Aunque valoró la disposición al diálogo existente entre los actores laborales, sostuvo que todavía es necesario garantizar que ningún trabajador sea objeto de represalias o judicialización por ejercer su derecho a organizarse sindicalmente.

En ese sentido, defendió el fortalecimiento de la libertad asociativa y de los mecanismos de negociación colectiva como pilares fundamentales para la construcción de relaciones laborales equilibradas y democráticas.

Inteligencia artificial y futuro del trabajo

Uno de los temas centrales de la intervención fue el impacto de la inteligencia artificial en el mundo laboral.

Abreu señaló que la humanidad ha sido protagonista de grandes transformaciones históricas, desde la aparición de la escritura hasta la invención de la imprenta, y planteó que la inteligencia artificial podría representar un nuevo salto trascendental para la civilización.

No obstante, enfatizó que ninguna innovación tecnológica puede sustituir el valor esencial del trabajo humano.

“El mundo del trabajo no puede ser sustituido y la inteligencia artificial, que es una creación humana, debe permanecer siempre subordinada a la inteligencia humana”, afirmó.

Paz, soberanía y solidaridad internacional

En la parte final de su intervención, el dirigente sindical llamó a defender la paz, la justicia social y el respeto a la soberanía de los pueblos frente a un escenario internacional marcado por conflictos e incertidumbres.

Abreu expresó su respaldo al reconocimiento pleno de Palestina dentro de los organismos internacionales y defendió el derecho de su pueblo a participar en igualdad de condiciones dentro de la comunidad internacional.

Asimismo, manifestó preocupación por la situación de dirigentes sindicales panameños y reclamó respeto para los representantes de CONUSI y otras organizaciones sindicales de ese país.

También reiteró el principio de no intervención en los asuntos internos de las naciones, haciendo referencia a Cuba y a los países del Caribe.

Al abordar los conflictos armados que afectan distintas regiones del mundo, recordó que las guerras suelen iniciarse sin que sea posible prever sus consecuencias y duración.

“Ucrania y Rusia están en una guerra que se dijo terminaría en meses y ya tiene años. Los conflictos bélicos a veces se saben cómo comienzan, pero no cómo terminan”, advirtió.

Abreu concluyó su intervención con un llamado a fortalecer la solidaridad internacional de los trabajadores, el diálogo entre los pueblos y la búsqueda permanente de soluciones pacíficas a los conflictos.

“Desde este foro mundial del trabajo levantamos nuestra voz en favor de la paz, el diálogo, la justicia social y el respeto a la dignidad humana”, expresó.