Desde Cuba y con la certeza de su ejemplo
Por Raúl A. Veras
Mañana en Cuba y en todo el mundo recordamos el natalicio No. 100 de Fidel Castro Ruz.
No se trata de una fecha cualquiera. Es el centenario de un hombre que hizo de la lucha por un mundo mejor la razón de su existencia.
Fidel no fue solo es de Cuba. Pertenece a toda la humanidad.
Fue humanista porque puso al ser humano en el centro. Por eso Cuba tiene médicos en los barrios más pobres del planeta.
Por eso alfabetizó a un pueblo entero y le enseñó que estudiar es un derecho, no un privilegio.
Por eso defendió que la salud, la educación y la dignidad no se venden ni se compran.
Luchó contra imperios, contra bloqueos, contra injusticias.
Pero su mejor arma nunca fue el odio. Fue la idea. Fue la convicción de que otro mundo es posible.
Y su figura se engrandece con el paso de los años.
Cada crisis global demuestra que tenía razón: ¡sin solidaridad no hay futuro!
Cada niño que aprende a leer en África, cada paciente atendido por un médico cubano, cada pueblo que resiste, lleva un pedazo de Fidel.
Hoy, 100 años después de su nacimiento, su pensamiento sigue siendo brújula. En medio de apagones, de escasez, de bloqueo, el pueblo cubano sigue en pie con su consigna:
¡Patria o Muerte, Venceremos!
Porque Fidel nos enseñó que rendirse no es opción.
Desde La Habana, en batalla, en resistencia y en solidaridad nos inclinamos con humildad y le rendimos homenaje.
No con flores que se marchitan, sino con la continuidad de su obra. Por eso proclamamos lleno de orgullo y dignidad:
¡YO SOY FIDEL, YO SOY FIDEL!
¡Fidel, 100 años!
¡Fidel, presente hoy, presente mañana, presente siempre!
¡Hasta la victoria siempre!
La Habana, Cuba;
12 de agosto, 2026



