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miércoles, septiembre 9, 2026
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InicioOPINIÓNCirculo de violencia

Circulo de violencia

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Por Manuel Hernández Villeta/A Pleno Sol

Las raíces de la violencia social en República Dominicana no pueden ser cercenadas de cuajo. Los hechos que violentan los derechos a la vida de los ciudadanos están a la orden del día. El camino, para sentar las bases del control, tienen que partir de la prevención.

No hay otro camino a mano. Con el intercambio de disparos se elimina a un pandillero, y con prisión para un feminicida se hace pagar su culpa a un desgraciado. Pero no se han tomado medidas que pueda reducir la vorágine de sangre.

Con nuevas penas para los violadores del orden público, se da un golpe de efecto publicitario y de relativa tranquilidad, pero ello no es suficiente para arrancar la raíz de los hechos de sangre y muerte.

Uno de los temas que más preocupa a todas las capas sociales son los feminicidios, donde hombres despechados toman la daga o la pistola y accionan. Desde la escuela hay que comenzar a trabajar para bajar los índices de mujeres muertas por sus compañeros sentimentales.

El hogar juega la parte fundamental de ir sacando del tejido social dominicano a la violencia. Si no se trabaja con los niños y adolescentes desde la familia y las escuelas, muy difícil que se logre la paz y la buena convivencia.

Por delante quedan largas jornadas para sentar las bases de la convivencia social y de la paz. No va a llegar sola, ni de forma aislada. Toda la sociedad se tiene que poner el ropaje de la vida en paz y armonía.

Viene luego la tea incendiaria de los conflictos personales, y en el abandono social de millones de dominicanos. Cercados por la miseria y viviendo en barrios marginados, para ellos no hay presente y mucho menos futuro.

Viven el día a día, en medio de los mayores sacrificios y con los caminos totalmente cercados a una plena realización. El círculo de la miseria extrema exuda violencia por todos lados.

Ya pasó la etapa en que se esperaba que ocurriera un cambio de sistema para que afloraran las mejorías y la estabilidad social. Hoy lo más que se puede esperar son las soluciones a madias, dentro del ambiente, que no se da, del capitalismo de rostro humano.

Tenemos fe en el futuro, y en que se trabajará para reducir los gérmenes de la violencia, que están metidos en el tuétano social de los dominicanos. Esperanza en un futuro mejor para todos.

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