Por María Hernández
Día de la raza es como se denomina a la fecha del 12 de octubre de cada año como forma de recordar el momento en que Cristóbal Colón llegó a América el 12 de octubre de 1492 y se encontró con la civilización aborigen que habitaba estas tierras.
Expertos historiadores prefieren utilizar la denominación «Encuentro de dos culturas» para recordar la fecha que para muchos pasa desapercibida.
No existe raza pura y se determina de manera fácil. Todos tenemos algún antepasado que vino de otras tierras a formar su familia en la República Dominicana.
Nuestro país es agradable a los turistas con excepción de algunos problemas que las alcaldías de la mayoría de las provincias del territorio nacional no han podido resolver y es la acumulación de desechos sólidos hasta en zonas turísticas.
En el municipio Santo Domingo Este no se respetan los espacios de los ciudadanos para colocar abiertamente los desperdicios.
Los observamos en las vías principales como la San Vicente de Paul, en los entornos de los parques, cerca de escuelas como los contenedores que están en el kilómetro 11 de las Américas, entre otros lugares que hacen que los que nos visitan tengan que criticar esa acumulación de basura que no se ve en otros países.
Al hablar del Día de la Raza hay que tocar el tema de los protocolos de Migración en RD en donde a cualquier ciudadano se le baja de un vehículo del transporte público o privado solo por ser «Moreno», como despectivamente les llaman sobre todo a los visitantes del vecino Haití
Sin embargo, a los ciudadanos de piel blanca o amarilla no se les persigue tanto ni se les ve como ilegales, aunque lo sean.
El dominicano, en sentido general es un ser humano hospitalario y le brinda una sonrisa por igual a cualquier turista sin importar su nacionalidad.
No se puede decir lo mismo del trato que reciben los criollos en países como Estados Unidos o algunos de Europa en donde solo conocen pelo dorado o rojizo y ojos verdes y azules.
De acuerdo a datos de instituciones como la Academia Dominicana de la Historia, nuestra gente es el resultado de tres razas primarias: La africana en casi un 50 por ciento, la europea, en su mayoría española con un 39 por ciento y la precolombina y taína con apenas un cuatro por ciento, según estudios genéticos realizados por esa institución.
Aunque la palabra raza se utiliza con mucha frecuencia para diferenciar un tipo de animal canino de otro, cuando el término se refiere a los seres humanos se describe como una denominación que suele clasificar a las personas por su apariencia física, rasgos faciales y color de piel, entre otros.
El dinero hace la diferencia cuando se trata de distinguir entre un negro y un blanco. No existen ricos negros ni feos.
Esperamos que este Día de la Raza no se maltrate a ningún ciudadano por su color de piel o rasgos étnicos en todo el mundo.



