Por Genris García
SANTO DOMINGO ESTE, RD.– La primera noche del toque de queda impuesto por el Gobierno dominicano para contener la propagación del coronavirus hizo que decenas de personas pasaran la noche detenidos al no obedecer el mandato presidencial.
Desde que se dio a conocer el decreto 135-20, en horas de la tarde, unidades patrulleras de la Policía Nacional recorrieron las zonas asignadas advirtiendo a la población de las restricciones movimientos.
El decreto establece el toque de queda entre las 8:00 de la noche y las 6:00 de la mañana, desde este viernes hasta el viernes 3 de abril.
En principio, muchos se lo tomaban en broma, pero los altoparlantes de la Policía le seguían advirtiendo que es obligatorio su cumplimiento.
Ya a las 7:00 de la noche, muchas personas se pusieron en movimiento para retornar a sus hogares.
Sin embargo, algunos no encontraron vehículos para retornar a casa y quedaron atrapados por la Policía en distintas calles y avenidas del Gran Santo Domingo.
Algunos consiguieron “un chance” y lo dejaban seguir hasta sus hogares, pero otros eran llevados a los camiones y camionetas de los hombres y mujeres encargados del orden público.
El ruido de los vehículos y motocicletas desapareció casi por completo de calles y avenidas, y solo unidades de policías se desplazaban por las despejadas vías.
Sin embargo, al interior de los barrios, los muchachos que no habían vivido un toque de queda intentaban desafiar a los uniformados.
Algunos terminaron detenidos y pasaron la noche en el destamento más cercano, otros, lograron escabullirse en los callejones de los barrios.
Con el paso de las horas, las redes sociales se llenaron de fotos y videos de policías deteniendo a personas, en especial jóvenes que se negaban a salir de las calles.
En sectores como Los Pinos de Hainamosa, los vecinos registraron en videos la carrera de jóvenes tratando de escapar de patrullas de la Policía.
Esas imágenes se repitieron en El Almirante, Villa Liberación, Hainamosa, Invivienda, La Toronja, Los Pinos y otros sectores.
Algunos comerciantes se resistían a cerrar las puertas de sus negocios, sin embargo, los oficiales de policía, en su mayoría en buen tono lo convencían de que debían cerrar.
Los que desobedecían terminaban detenidos.
La Policía de Santo Domingo Este bloqueo los puentes sobre los ríos Ozama e Isabela y establecieron chequeos de automovilistas a quienes lo atrapó el toque de queda.
En los puentes de Sabana Perdida, en la Charles de Gaulle y La Barquita, se establecieron retenes.
Allí, las personas que retornaban de sus trabajos podían seguir a sus hogares.
En los puentes, Duarte, Juan Bosch y Flotante, la vigilancia era más discreta.
Foto: ciudadoriental.com
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