Por Raúl A. Veras (2)

Para eso, es necesario realizar un breve recuento histórico del papel solidario de la revolución cubana, inspirada en los ideales del apóstol José Martí y de Antonio Maceo, los dos forjadores principales de la independencia de Cuba.

Cuba, desde el triunfo revolucionario, en 1959, a venido derramando, y sigue derramando sangre generosa, practicando la más sublime solidaridad con otros pueblos en todas partes del mundo; teniendo como último episodio, lo ocurrido recientemente el 3 de enero del presente año, cuando 32 heroicos soldados cubanos entregaron sus vidas resistiendo la cobarde agresión del imperialismo contra Venezuela.

Pero, esa solidaridad y entrega cubana viene desde lejos. Así, cuando ocurrió el desastre nuclear en Chernobyl en1986, Cuba implementó el programa humanitario «Niños de Chernobyl» entre 1990 y 2011, atendiendo gratis a más 25 mil personas, sobre todo niños y niñas de Ucrania, Rusia y Bielorrusia.

¡Eso es fruto del desprendimiento cubano y su entrega por la humanidad!

Cuando el Ébola mataba en África con mayor fuerza en 2014-2015 y el mundo se escondía, Cuba formó la Brigada Internacionalista Henry Reeve, con 256 médicos y especialistas de la salud, y se fueron a los lugares más lejanos y de mayor contagio de la Sierra Leona, estando en la primera línea de combate contra ese letal virus, muriendo dos de los médicos internacionalistas.

¡Eso es un fruto del amor cubano!

Cuando el Covid encerró a Italia y los “aliados” europeos le negaron ayuda, de nuevo la Brigada Henry Reeve aterrizó en marzo de 2020, con 52 profesionales de la salud, en Lombardía, la zona más afectada de Italia y durante 3 meses estuvieron ofreciendo asistencia médica especializada, combatiendo y derrotando ese despiadado virus.

¡Ese es el fruto del internacionalismo cubano!

Todos debemos recordar lo ocurrido en marzo del 2020, cuando el crucero británico MS Braemar se encontraba navegando por el Mar Caribe con cinco turistas afectados de Covid-19, pero que además, llevaba a bordo más de mil personas, y ningún país de la región lo quiso recibir. No olvidemos que Bahamas, Barbados y República Dominicana, le cerraron sus puertos, condenándolos a un contagio total.

¡Fue Cuba Socialista quien abrió los brazos y los recibió a todos, sin vacilación y sin ningún costo! Los 682 pasajeros y 381 tripulantes, fueron atendidos y tratados correctamente, para luego ser enviados completamente recuperados al Reino Unido en aviones seguros. No eran socialistas. No eran aliados: ¡Eran seres humanos! Y Cuba los salvó, fruto del humanismo cubano.

Recordemos también, cuando a Venezuela los yanquis en 2018, les robaron CITGO, les bloquearon el oro y los sancionaron hasta el infinito. Cuba no vaciló en compartir su gasolina, y les envió sus maestros y médicos para las Misiones Robinson y Barrio Seguro.

¡Eso es fruto de la hermandad que Cuba a sembrado entre los pueblos!

Y es que Cuba no a preguntado jamás qué va a recibir a cambio, o qué ganaría con esos servicios prestados. Solo le interesa salvar vidas y colaborar en mejorar las condiciones de vida de sus pobladores, sobre todo, los más vulnerables.

Ese inmenso amor por los pueblos hermanos no se paga con discursos ni loas. ¡Tiene que ser pagado con solidaridad real, militante y de trinchera!

Por eso, no tememos afirmar y proclamar a los cuatro vientos que Cuba Socialista no nos debe nada:

¡Nosotros le debemos a Cuba!

Municipio de Santo Domingo Este,
29 de abril, 2026.

-Continuará-