Por Raúl A. Veras (1)

La difícil situación que hoy vive Cuba no es fruto de la casualidad, ni le cayó del cielo. Tampoco es el resultado de la “mala gestión” de los dirigentes históricos ni del gobierno actual. ¡ES FRUTO DEL CRIMINAL BLOQUEO que el imperialismo yanqui le impone desde hace 64 años!

Todos esos apagones que parecen interminables, la falta de insulina, los barcos de comida que no llegan… todo es fruto del criminal bloqueo. Una criminal política de asfixia diseñada para matar de hambre y oscuridad a un pueblo que se negó a arrodillarse.

Frente a esa situación, que constituye un crimen de lesa humanidad, los pueblos del Caribe, América latina y del mundo, tenemos un deber: AMOR CON AMOR SE PAGA.

En honor a la verdad histórica, Cuba ha salvado vidas sin pedir nada. Hoy nos toca a nosotros corresponderle.

Debemos entender que:

1. La situación difícil, asfixiante, y cada penuria, es fruto del criminal bloqueo.

El modelo socialista cubano no ha fracasado como llevan décadas mintiendo y engañando.

– La falta de combustible, es el fruto del criminal bloqueo impuesto por los EE.UU. que persigue y sanciona a cada barco que le lleve petróleo a Cuba.

Ahí está la ley Torricelli y la Ley Helms-Burton, para darle un marco «legal», a tan criminal proceder.

– La carencia de medicamentos, es fruto del criminal bloqueo: Los bancos cierran cuentas a Cuba por miedo a multas de $10 mil millones. Sin banco, no hay compra de antibióticos.

– La caída constante del sistema eléctrico, es fruto del criminal bloqueo: No pueden comprar repuestos ni plantas nuevas. El 80% de su matriz depende de termoeléctricas viejas que los EE.UU. impide modernizar.

– La subida de los precios de la comida, es fruto del criminal bloqueo: Cuba importa 70% de sus alimentos. Y cada importación es una odisea de triangulaciones porque nadie quiere venderle directo.

Nada de esto es casual. Todo es fruto del criminal bloqueo.

Es la guerra más larga que existe en el continente, y se dispara con leyes, no con balas.

Continuará…

Municipio de Santo Domingo Este, RD.