feliMadrid, 13 jul .- Los Premios Internacionales de Periodismo Rey de España, que Felipe VI entregó hoy a comunicadores de varios países latinoamericanos, se convirtieron en un homenaje a la labor periodística ejercida con profesionalidad, rigor y comprometida con la verdad.

Comunicadores de Bolivia, Brasil, Colombia, España, Portugal y Uruguay recibieron hoy de manos de Felipe VI estos galardones que alcanzan su trigésimo tercera edición y son concedidos por la Agencia EFE y la Agencia Española de Cooperación Internacional.

El rey entregó el XII Premio Don Quijote de Periodismo al escritor peruano Mario Vargas Llosa y el Premio Iberoamericano de Periodismo al periodista español Carlos Herrera.

El resto de galardonados son la portuguesa Catarina Gomes (Prensa), los brasileños Márcia Foletto (Fotografía) y Marcelo Magalhaes (Televisión), los bolivianos Abdel Padilla Vargas y José Luis Mendoza (Radio), el uruguayo Jerónimo Giorgi Boero y el italiano Angelo Attanasio (Periodismo Digital) y los colombianos Santiago Cárdenas Herrera y Manuel Saldarriaga Quintero (Periodismo Ambiental).

En su discurso, Felipe VI expresó su confianza «firme» en la profesión periodística e hizo hincapié en la «capacidad de adaptación» del periodismo ante los nuevos retos que plantean las tecnologías, una cualidad que «está íntimamente ligada a su importante función social».

Los periodistas prestan una función «necesaria, insustituible, esencial en cualquier sociedad democrática consciente de sus derechos y libertades».

«Creo firmemente en vuestra profesión», dijo Felipe de Borbón a los periodistas en su discurso de clausura, en el que valoró su «importante función social al servicio de los ciudadanos», al aportarles, «rigor, información y claves» para entender mejor lo que sucede en el mundo,

Por su parte, el presidente de EFE, José Antonio Vera, advirtió de que con el acceso universal a las tecnologías y en el marco de la crisis del sector de la comunicación, «se han hecho notar quienes banalizan el periodismo y anuncian el final de nuestro oficio».

Se olvida así «lo esencial del quehacer informativo: seleccionar, valorar, jerarquizar la información y difundir noticias para nuestras audiencias», añadió Vera.

El presidente de EFE aseguró que el periodismo «no puede ser esclavo del poder, pero tampoco, en sentido estricto, un nuevo poder».

En su intervención, el secretario de Estado español de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Jesús Gracia, abogó por la promoción del periodismo libre como vía para favorecer el pluralismo democrático, al tiempo que recordó que frente al «riesgo» derivado las condiciones de trabajo de los informadores, España ha votado en el Consejo de Seguridad de la ONU a favor de periodistas en conflictos armados.

Mario Vargas Llosa fue galardonado con el XII Premio Don Quijote de Periodismo por «Cusco en el tiempo», artículo publicado en El País en el que narra sus impresiones de esa ciudad después de varios años sin visitarla y constata los cambios y mejoras.

Carlos Herrera se hizo con el Premio Iberoamericano de Periodismo por el artículo «Zabludovsky», publicado en el diario español ABC y en el que glosa la figura del que durante años fue maestro de los profesionales de la televisión en México como director y presentador del informativo con mayor audiencia de ese país.

El trabajo «Quem é o filho que António Deixou na guerra» sobre los hijos de excombatientes portugueses con mujeres africanas durante la guerra colonial de Portugal, firmado por la portuguesa Catarina Gomes, logró el Premio Rey de España en la categoría de Prensa.

La brasileña Márcia Foletto recibió el de Fotografía por una imagen de una serie de tres fotos sobre la pobreza en Río de Janeiro, «Os miseráveis» (Los miserables), publicada por el diario «O Globo» el 31 de mayo de 2015.

Por EFE