Por Milton Olivo

El destino de República Dominicana es convertirse en la capital de la futura capital de la futura Unión de Naciones Caribeñas.

Donde existirá, además de un banco del Caribe, libre tránsito de mercancía, cero aranceles inter-naciones, moneda virtual común, y una OTAN del Caribe. Lo que significara un salto cuántico.

RD debe consolidarse como la economía más poderosa de la región, en la principal suplidora de alimentos, tanto frescos como procesados, para lo que es vital la construcción de un tejido de agroindustrias capaz de procesar nuestro potencial de producción agropecuario.

En la medida que RD sea capaz de construir agroindustrias, entraremos en la producción por contratos, y como se incrementará el potencial de absorber los excesos de producción y su transformación para exportación, incentivará los propietarios a sembrar e incrementándose producción.

Además, que desaparecerá en RD el círculo fatal del presente, cuya manifestación es, que en la medida que se incrementa la producción, bajan los precios, haciendo quebrar a los productores. Por la inexistencia de agroindustrias capaz de absorber los excedentes.

Incrementando las exportaciones y la participación de la producción dominicana en el mercado global, incrementándose la inversión en múltiples industrias y servicios conexos que se generan a partir de la producción agrícola; mecanización, transporte naval y aéreo, empaque, etc.

Sin mencionar la cantidad de nuevas industrias potenciales que usarían la producción agropecuaria como materia prima para desarrollar nuevos productos industriales, lo que significará una explosión desarrollista y de creación de empleos.

El autor es precandidato a Alcalde de Santo Domingo Este