«A quién voy a llamar mami… porque una madre no se puede reemplazar y eso duele», así se expresó esta mañana Luis Vega, hijo de Carmen Vega, una de las dos mujeres que perecieron el pasado domingo cuando el embravecido mar de embravecido Humacao viró la embarcación en la que ella junto a otros tres acompañantes salieron a dar un paseo.
En medio de intensas emociones, familiares de Carmen Vega Espinosa, de 57 años, y Martina Cruz Malavé, de 58, acudieron hasta los municipios de Yabucoa y Las Piedras para dar sepultura a las mujeres que no lograron sobrevivir al día de pesca. «Me caso en dos meses y no va a ser fácil para mí porque mi abuela era la luz de mis ojos y siempre, siempre va a estar en mi corazón», expresó por su parte Raithza Oliveras Vega, la primera nieta de Vega Espinosa, quien según su hija Maytte Vega, la entregaría camino al altar luego de caminar del brazo de su padre en su boda pautada para el mes de octubre.
Mientras, en el cementerio la desconsolada familia se despidió esta tarde de la mujer a la que sus allegados recuerdan especialmente por su alegría. «La fiesta no empezaba hasta que Carmen no entraba y a la vez que ella entra, olvídate, todo el mundo a bailar», recordó por su parte José De León, también hijo de Vega Espinosa. Vega Espinosa falleció junto a Cruz Malavé en el incidente en el que navegaban junto a Miguel Díaz Rodríguez (pareja de Vega Espinosa) y Héctor Díaz Rodríguez (Esposo de Cruz Malavé»), los dos hombres que sobrevivieron luego de cuatro horas a la deriva cuando la lancha en la que navegaban no resistió el fuerte oleaje. Héctor Díaz Rodríguez continúa hospitalizado, mientras Miguel fue dado de alta, pero esta tarde no se precisó si acudió al cepelio de su pareja. Cruz Malavé, fue velada y sepultada en una ceremonia que los familiares prefirieron mantener en privado. Las mujeres fallecieron en el naufragio que ocurrió a dos o tres millas de la costa cuando anclaron para pescar. Según uno de los sobrevivientes el mar «se transformó» y en solo minutos naufragaron y perdieron control de la situación. Los cuatro navegantes permanecieron al rededor de unas cuatro horas en el mar en espera de rescate.
Por Yeidy Agneris Vega Alicea



