Los famosos “Pica-Pica”

Una posible tragedia propiciada

Por Guarionex Concepción

El término de “Pica-Pica” lo vine a escuchar por primera vez en mi trabajo como encargado de la sección de prensa de la Fuerza Aérea de República Dominicana (FARD) a finales de los años 90.

Con ese mote señalan a personajes que, usurpando la función de periodista, visitan la institución aprovechando alguna actividad para la cual se cursan invitaciones a los comunicadores.

Esos personajes aprovechan para acercarse a funcionarios, militares de alto rango y a invitados de otros sectores. Estos se acercan en su función de “periodistas”, aprovechando para pedir dinero, tickets de gasolina y otros favores.

Esa acción me hacía sentir vergüenza ajena. Incluso llegaban al colmo de pedir mi mediación para que el jefe de la institución. U otro oficial les dieran gasolina, dinero, le nombrarán un pariente, etc.

Así los “Pica-Pica” ocasionalmente intentaban que fungiera de intermediario para hacer llegar pedidos al Comandante General, con riesgos de que este pensara que yo me beneficiaba de la acción.

Esos descarados se dan a conocer de inmediato, pues actúan sin ningún recato con tal de lograr sus fines hacen víctimas a los relacionadores de las más viles calumnias.

Además, por lo general, los jefes departamentales piden referencias de estos “periodistas” que a veces, no trabajan en ningún medio, pero yo trataba de no desmeritar al supuesto colega. Difícil situación.

Me daba mucha vergüenza ver a un “periodita” pidiendo, ahí, al lado de uno y sin poder impedirlo.

Recuerdo una ocasión en que el Comandante General entregaba una obra, pero no quería prensa, sino que me ordeno hacer la nota, fotos y videos para distribuir luego en los medios. Una media hora antes de la señalada para el acto, llegaron dos “Pica-Pica”, quienes miraban a todos lados y preguntaron por la actividad.

Enterado el Comandante General me mandó buscar y me dijo que quién había invitado a los “colegas” y me ordenó decirles que se fueran, que no había tal acto. Me acerqué a los dos sinvergüenzas y cumplí mi misión. No sé fueron.

Después, con estupor ví al Contralor mandar a buscar con dos guardias a los dos “periodistas”, entregarles dos sobres y despedirlos. Los guardias tuvieron la gentileza de encaminarlos hasta la salida.

Esta plaga desacredita el ejercicio de la comunicación de manera irreparable.

Pero no parece haber alguna salida diplomática a la situación, pues estos charlatanes no entienden de buenos modales.

Cuando las cosas se les ponen difíciles estos sujetos hacen víctimas a los relacionados públicos de chismes e intrigas y hacen difundir las malquerencias por medios de información.

Habría que buscar una forma de salir de estos logreros, sacándolos de circulación, brindándoles el trato que se merecen.

Esos “Pica-Pica” se prestan como bocinas, según sus posibilidades. Consiguen penetrar algunas instituciones o acercarse a funcionarios del gobierno, para convertirse en sórdidas bocinas.

El Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) debe pronunciarse al respecto, para adecentar el ejercicio periodístico.

Deben ser sometidos a la justicia por usurpación de funciones, para que se haga de manera tajante y ejemplar, porque esta situación asquea.

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