Por Raúl A. Veras
El reciente informe publicado por el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA) ha puesto de manifiesto algo notorio e imposible de ocultar: La educación pública en nuestro país marcha como el cangrejo: ¡hacia atrás!
Los resultados del 2025 no sorprenden. Solo confirman lo que es notorio, inocultable y lo que padres, madres, maestros y estudiantes viven cada día en las aulas:
El retrato de la catástrofe
Bachilleres que no saben leer y que no interpretan lo poco que leen. Nada de matemáticas. Una pronunciada deserción escolar. Faltas de planteles escolares y deterioro progresivo de los existentes.
PISA 2025 vuelve a ubicar a la República Dominicana en los últimos lugares de la región en lectura, matemáticas y ciencias. Y lo peor: la brecha entre la escuela pública y la privada se hizo más grande.
Mientras en los colegios privados se “maquilla” el resultado, en la escuela pública se hunde.
Esto no es casualidad. Es consecuencia.
El abandono es parte de una política de Estado
Hay un abandono real por parte del gobierno de la educación pública. El 4% del PIB se quedó en discurso. Los liceos se caen a pedazos, faltan butacas, abanicos, libros y comida. Los nombramientos políticos siguen tapando los concursos.
Mientras tanto, crece por doquier la educación privada. El gobierno empuja a las familias a pagar lo que debería garantizar el Estado. Educación para los que tienen, y atraso para los que no.
Ciertamente que existen notables deficiencias de los docentes y personal auxiliar. Pero ese es el menor de los males por la que atraviesa la educación pública en nuestro país. ¿Cómo exigir excelencia a un maestro con 50 estudiantes en un aula sin recursos, mal pagado y usado como promotor político?
El problema no es el pizarrón. El problema es el modelo.
¿Y las promesas?
Nos vendieron “revolución educativa” y lo que tenemos es retroceso educativo. Nos hablaron de tanda extendida y dejaron tandas incompletas. Prometieron computadoras y entregaron promesas. Hablaron de calidad y entregaron estadísticas para la prensa.
PISA 2025 desnuda la mentira: sin inversión real, sin planificación, sin respeto al maestro y sin prioridad para el aula, no hay futuro.
Estamos en una disyuntiva: Educación o colonia
Un país que no educa a sus hijos está condenado. Y un gobierno que abandona la escuela pública está renunciando a la soberanía intelectual de la nación.
Si seguimos así, tendremos bachilleres funcionales para trabajar en los calls center, pero incapaces de pensar su país.
¡Tendremos mano de obra barata, pero no ciudadanos críticos!
Duarte no luchó para que nuestros nietos fueran analfabetos funcionales.
¡El informe PISA 2025 es la sentencia! La educación pública no necesita más excusas. Necesita presupuesto, dignidad, planificación y voluntad política.
Mientras el gobierno siga administrando el fracaso, el cangrejo seguirá caminando hacia atrás.
¡Por una educación pública, gratuita, científica y al servicio del pueblo!
Municipio Santo Domingo Este, RD
11 de septiembre, 2026



