Por Francisco Luciano
Todo medio de comunnoicación tiene la obligación de confirmar la información o las denuncias que recibe antes de publicarlas. La credibilidad de un medio se fortalece cuando prioriza la verificación de los hechos por encima de la inmediatez o el impacto del titular.
En un país donde una parte importante de la población lee, pero no siempre comprende plenamente lo que lee, el titular suele sustituir a la noticia. Esto exige un cuidado especial al titular, sobre todo cuando la información puede afectar la reputación de personas, empresas o instituciones. Comunicar con rigor implica, necesariamente, verificar previamente la fuente.
En los últimos días se ha difundido una secuencia de informaciones relacionadas con la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Primero se señaló que las autoridades recién instaladas se incrementaron el sueldo apenas tomaron posesión. Luego se presentó el descenso de la matrícula en la educación superior como un fenómeno exclusivo o particular de esa institución. Más recientemente se ha difundido un supuesto incremento desproporcionado en el costo de los servicios académicos que oferta la universidad.
Es recomendable que, antes de publicar, los medios contacten a las fuentes involucradas.
La reiteración de informaciones no verificadas o incompletas puede generar confusión y afectar la percepción pública de la institución, aun cuando posteriormente se emitan aclaraciones. Las medias verdades, al circular sin el contexto completo, terminan distorsionando la realidad.
Aunque se aclaró oportunamente que no hubo incremento en los sueldos de los funcionarios, en redes sociales y en comentarios de radio y televisión se continúa difundiendo esa versión. La baja de la matrícula en la educación superior no es exclusiva de la República Dominicana ni de la UASD, ni obedece a deficiencias en su oferta académica o a problemas de calidad. Se trata de un fenómeno que se registra en distintos países, entre ellos Japón, Corea del Sur, partes de Europa, Estados Unidos y Canadá, donde la matrícula ha venido cayendo o se ha estancado por causas diversas.
En cuanto a los servicios académicos de la Facultad de Ciencias de la Salud, no hubo ajuste de precios. Lo que sí se adoptó fue una medida orientada a fortalecer el rigor científico en la elaboración de las tesis de grado, reduciendo de tres a dos el número de integrantes por equipo de trabajo. Esta decisión responde a criterios de calidad y pedagogía: diversos estudios muestran que, a mayor número de personas en un grupo, suele haber menos concentración individual en el rigor, mayor probabilidad de free-riding (personas que se aprovechan del trabajo de los demás) y más dificultad para una supervisión efectiva. El número más equilibrado para una tesis de grado suele ser de dos estudiantes, o uno solo cuando se busca máxima responsabilidad personal.
La calidad académica requiere decisiones fundamentadas. Es deseable que las autoridades puedan sostenerlas con base en criterios técnicos y pedagógicos, sin que la presión generada por informaciones incompletas desvirtúe el propósito de esas medidas.
El autor es docente universitario y dirigente político.



