SAN FRANCISCO DE MACORÍS, Duarte, RD.– “En los tiempos que corren, marcados por la desinformación y las crisis económicas, el periodismo responsable tiene un papel decisivo para que la sociedad dominicana comprenda las causas del cambio climático y, especialmente, sus efectos sobre la vida cotidiana de todos y todas para poder adaptarnos y enfrentar sus consecuencias de manera efectiva”.
Así lo planteó el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (Cnccmc), Max Puig, en el marco de su participación en la inauguración del curso especializado “Narrativas del Futuro: Comunicando el Cambio Climático”, que organizan la Fundación Sur Futuro y la Universidad Católica Nordestana (UCNE) para periodistas de esa región.
Puig explicó, que las noticias, opiniones, especulaciones, las noticias falsas y las declaraciones circulan hoy a la misma velocidad y en los mismos espacios de divulgación, lo que muchas veces confunde más de lo que informa a la población, “lo que hace que el periodismo responsable y comprometido con la verdad sea más importante que nunca para cumplir con el rol orientador y formador que tiene una profesión tan valiosa como el periodismo”.
En tal sentido, destacó la importancia de este ciclo de cursos para que los periodistas estén formados sobre los múltiples desafíos, como país insular en desarrollo, enfrenta la República Dominicana en materia de economía productiva; seguridad alimentaria e hídrica; gestión de riesgo de desastres; y planificación para el desarrollo.
“Quiero hablarles con franqueza, pero sin alarmismo: estoy preocupado. Porque vivimos una crisis multidimensional en la que confluyen tensiones geopolíticas, económicas, energéticas, alimentarias, ambientales y climáticas y que no se desarrollan por separado, sino que se interrelacionan y, en muchos casos, agravan sus consecuencias en un efecto cascada”, dijo.
Para ilustrarlo, se refirió a los productores de arroz de la cuenca del río Yuna, que pueden enfrentar al mismo tiempo la crisis por los precios de los fertilizantes, sequías, inundaciones repentinas y vulnerabilidades acumuladas durante décadas, como la degradación de los suelos, la deforestación y la sedimentación de los ríos.
“Esto es parte de la realidad que debemos comprender y enfrentar, y lo estamos haciendo desde múltiples frentes: hemos canalizado el apoyo de los Fondos de Inversión para el Clima (CIF) a través del programa Naturaleza, Personas y Clima, para impulsar una intervención integral en la cuenca del río Yuna que permita recuperar los ecosistemas, proteger los recursos hídricos, y asegurar la sostenibilidad de la producción y el fortalecimiento de la resiliencia de las comunidades”, explicó.
Recordó que ese esfuerzo forma parte del Plan de Inversión «De la Loma a la Bahía», desarrollado con el liderazgo del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y del Consejo Nacional para el Cambio Climático, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo y otros organismos multilaterales.
Max Puig detalló que, como resultado de ese proceso, se materializó el Proyecto de Plan de Manejo de la Cuenca del Río Yuna, apoyado por el Banco Interamericano de Desarrollo, contempla una inversión total de 270 millones y medio de dólares, de los cuales, 250 millones corresponden a financiamiento del BID, 15 millones y medio provienen de los Fondos de Inversión para el Clima y 5 millones constituyen el aporte local.
“Estamos hablando de una intervención de gran importancia para el desarrollo sostenible de esta región, que contempla acciones que abarcan desde las zonas altas de la cuenca del Yuna hasta las áreas bajas, expuestas históricamente a inundaciones”, dijo.
La adaptación es tarea de todos
El vicepresidente ejecutivo del Cnccmc sostuvo que adaptarse al cambio climático se convirtió en “una necesidad imperiosa y urgente”, y que se trata de una responsabilidad compartida que comienza en los individuos, los productores y las comunidades, y que compromete directamente a las empresas, las instituciones y al Estado como garante del interés general.
Puig concluyó que prepararse para escenarios cada vez más complejos “significa anticiparnos, tomar decisiones responsables y actuar de manera coordinada”.
En el evento de apertura del curso especializado “Narrativas del Futuro: Comunicando el Cambio Climático”, que organizan la Fundación Sur Futuro y la Universidad Católica Nordestana (UCNE), participó Samuel Pereyra como presidente del Consejo de Administración de la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa), ente financiador del programa de formación.
También encabezaron el encuentro la presidenta de Sur Futuro, Melba Segura de Grullón; el Gran Canciller de la UCNE, Monseñor Alfredo de la Cruz Baldera; el vicerrector de Investigación y Postgrado de la UCNE, Juan Castillo; entre otras personalidades.



